martes, 26 de mayo de 2015

La dificultad para obtener diamantes

 La presión que nos puede agobiar cuando somos estudiantes puede ser, por ejemplo:

Solo los buenos llegan a ser un diamante
1. Tener la expectativa de triunfo de la familia
2. Tener la indiferencia de la familia por no tener tradición educativa
3. Estar casi siempre quebrado
4. Tener dinero en abundancia y por lo tanto escasa urgencias
5. Cambios de humor
6. Pasar lo mejor de tu vida, la juventud, metido en un salón
7. No tener un plan de vida
8. No tener interés en crear un plan de vida
9. Maestros incompetentes
10. Tareas sin sentido o lógica
11. Buscar la aceptación de los amigos
12. No entender nada de lo que dice el maestro
13. No tener apoyos didácticos adecuados
14. Tener que levantarte temprano
15. Saber que el Bullying llegó para quedarse
16. El amor de tu vida no te hace caso
17. Todo es una cursilada
                                                                                       18. Amigos que son adictos a algo
Es ahí donde salta la diferencia
19. Las distancias para llegar a la escuela
20. Las desvaladas por trabajos
21. Las exposiciones de temas aburridos
22. El mal humor de muchos maestros
23. Fines de semana haciendo tarea
24. Power points de 245 líneas de texto
25. Temas aburridos                                     
26. Exposiciones sin sentido prácticos              27. Estudio memorístico
28. Clases dictadas
29. Pocas oportunidades de decir lo que piensas
30. Conspiración del universo contra ti

Y aunque esta lista puede ser más larga, puede haber solo una razón que haga que el diamante logre soportar la presion:

1. Un maestro que confíe en ti y te haga sentir vivo, útil y valioso.



martes, 12 de mayo de 2015

Aprender como niño

Cuando llegamos a la solución de algo puede ser una solución creativa o solo una solución simple. Por ejemplo, si tenemos un cuadro y hay que colgarlo, lo solucionamos sencillamente poniendo un clavo en la pared, tenemos una solución, muy práctica, pero no por fuerza creativa.

¿Cuándo dejaste de aprender el grupo?
Ya en el comentario previo explicábamos que las ideas, al ser creativas es porque se basan un nuevo enfoque, algo que nadie haya hecho de esa forma; en muchas ocasiones surgen de un accidente, por ejemplo, Ruth Graves Wakefield, en 1930, estaba cocinando galletas, y al terminar la masa se dio cuenta que había olvidado agregar el chocolate. Decidió integrarlo, ya lo tenía picado, y pensó que el calor del horno lo derretiría. No solo no se fundió el chocolate, se dio cuenta que las chispas de chocolate las hacían diferentes, quizás divertidas a la galletas. La historía revela que no solo fue creatividad accidental, también resultó muy rentable. La doble condición de la que ayer hablábamos. 

Aprender puede ser algo divertido si así lo decidimos
Ahora, ¿podemos estar a la espera de algún accidente para encontrarnos con algo creativo?, ¿y siendo así,  cómo saber si el resultado de ese accidentes es creativo, o mejor, puede ser rentable?, como se puede inferir, no podemos estar al capricho de las circunstancias. Somos nosotros los que podemos tener este tipo de beneficios, pero hay que saber lograrlos. Saber trabajarlos

En su curso Potencia tu mente, (www.miriadax.net) , la coach Carmen Sarabia (@C_Sarabia_Cobo) comenta que hay muchas maneras de poder activar al cerebro, lo que da como resultado, con el tiempo, a acostumbrarnos a lo que nunca debimos perder: la creatividad. ¿Por qué nunca debimos perder?, porque dice que si recuperamos la forma de aprender de cuando éramos niños es posible lograr resultados creativos.



La coach comenta que a los niños 

a. No les importa equivocarse
b. Suelen aprender acompañados
c. Les gusta el apoyo
d. Usan todos sus sentidos
e. Tienen curiosidad
f. Expresan deseos constantes por aprender
g. Viven con la pregunta por qué

La experiencia de descrubrir nos puede hacer felices
Como puedes apreciar, no hay recetas mágicas, solo es exponerse a la experiencia de aprender, lo que en la era del conocimiento no supone ni complicaciones ni limitaciones económicas, todo puede estar cerca y accesible, siempre y cuando tengamos la madurez y la humidad para regresar a las bases.

¿Cuál es el mejor momento?, cualquiera, ¿por dónde empezar?, por donde tú lo decidas, ¿qué es lo que vas a obtener?, quien sabe, ¿en verdad se es creativo por consigna?

Saber o recordar que no somos procesos concluidos es fácil, pero vivir sabiendo que de verdad nos construímos día a día no es tan cotidiano. Date la oportunidad de aprender lo que quieras, pues de esa manera tu cerebro estará sano, no perderá plasticidad y tu nivel de vida, el sentimiento de pertenencia, tendrá una nuevo significado.

lunes, 11 de mayo de 2015

Buscando la iluminación

En Wikipedia se puede leer lo siguiente: "La Epifanía (por etimología, del griego: επιφάνεια que significa «manifestación») es un acontecimiento religioso. Para muchas culturas las epifanías corresponden a revelaciones o apariciones en donde los profetas, chamanes, médicos, brujos u oráculos interpretaban visiones más allá de este mundo. Es también una fiesta cristiana en la que Jesús toma una presencia humana en la tierra, es decir Jesús se da a conocer.

Las epifanías se pueden trabajar
¿Por qué me interesa en esta ocasión la idea de la epifanía?, porque creo que es una idea que la podemos aterrizar a algo más cotidiano, entiendo y respeto el sentido místico que le ha dado valor, pero no siento que haya problema para que no pueda ser parte del lenguaje cotidiano de cualquier persona... cualquier persona que se comprometa con el sentido de la epifanía.

¿A qué me refiero al compromiso con la epifanía?, bueno, si tomamos a ésta desde el enfoque místico no tiene caso, la divinidad es la que nos elige, como personas podemos ser revelados del plan que se tiene preparado para nosotros. Un ejemplo que se me ocurre, de tantos, es el de Moises, que de ser un príncipe egipcio, eventualmente se le reveló el propósito divino para dirigir el éxido judío.

Pero en el sentido en que lo comparto, la revelación se trabaja, se busca, son los hábitos los que nos permiten llegar a las ideas. Es decir, tener una idea no es algo sencillo ni automático, estamos hablando de que una idea tiene dos cualidades fundamentales: es original y que se rentable.

Ahora, cuando se habla de originalidad no es por fuerza lograr algo que nunca se haya visto antes, de lo que se trata es del cambio de enfoque. Por ejemplo, bebidas refrescantes siempre ha habido, todas hidratan, fue original encontrar la que hidratara más rápido. Sobra decir que a partir de esa originalidad vino de la mano la rentabilidad. 

El hábito de pensar debe ser estructurado
Sin embargo, no siempre la originalidad se acompaña de la rentabilidad, cuando los hermando Lumiere inventaron una máquina que con imágenes fijas proyectadas a cierta velocidad provocaban movimiento, ellos palabras más, palabras menos, desestimaron su producto original, afirmaron de él algo así como un juego bonito, pero poco rentable, sin futuro, solo una bonita ilusión que no tenía futuro. ¿Imaginas la historia del siglo XX sin el cine? Bueno, George Melies no tuvo la originalidad, pero sí vio la rentabilidad. 

Dado lo que acabamos de describir: Para lograr una epifanía se deben tener hábitos de creatividad que se deben condensar con originalidad y rentabilidad. Hoy pusimos énfasis en lo que condensa, ¿pero cuáles son los hábitos de la creatividad?, esta semana los estaremos comentando.

miércoles, 6 de mayo de 2015

El concepto del amor

En http://marisolocasio.blogspot.mx/p/frases-de-y-sobre-libros_4.html
Vivimos una era en que muchos temas se han trivializado, es decir, nos son muy cercanos, tanto que puede perder su valor o significado antes muy protegido. Ya lo hemos reflexionado, como nunca antes en la historia de la humanidad se ha hablado con tanta insistencia y desarrollado el concepto del liderazgo. 

A la fecha ya el debate se ha centrado en lo que más conviene a la organización, tener un líder o confiar en un administrados profesional, porque el administrador se apega a las metas, aunque no es tan carismático como el líder. Formas en que los conceptos están en evolución.

Otro de esos conceptos es el del amor. A la fecha el amor es un concepto muy interesante, a nivel comercial se puede llegar expresiones exageradas por hacer de este sentimiento lo más grande y glorioso, las más de las veces cayendo en lo falso, cayendo en expresiones absurdas y prefabricadas con que el amor es "presentado" en fechas como Navidad, 14 de febrero o día de las madres, por dar solo algunos ejemplos.

¿Pero qué es verdaderamente un acto de amor?, ¿es acertado pensar que el amor es un sentimiento desinteresado por lo demás?, ¿el amor es fortaleza o debilidad de las emociones?, para no caer en las frases trilladas, podemos comentar que Platón, en Leyes, dice que "puede haber tres clases de amor, el del cuerpo, el del alma y la mezcla de ambos; y que en general el amor puede ser legítimo o bueno e ilegítimo o malo".

Es a partir de este concepto que podemos reflexionar, ¿cuáles son las cosas que nos acercan al amor del cuerpo?, porque no podemos hablar de que el amor es solo un sentimiento que se proyecta, también se tiene que generar hacia uno mismo, ¿cómo asegurarnos de que el amor que buscamos empieza por uno mismo y no solo por lo que pensamos en dar u obtener de afuera?, ¿es posible trazar estándares sobre lo que es el amor personal?

Ahora, cuando se habla del amor del alma, el asunto se torna más interesante: "El cuerpo debe amar con el alma. El amante puede ver en el cuerpo el reflejo del alma de su amado, valores que no pueden ver los que no aman. El amor para Platón siempre es amor a algo y es un fluctuar entre el tener y el no tener".

Juguemos con los conceptos, en primer lugar,  se debe enfocar el amor a algo, es una situación entre lo que se tiene y lo que no se tiene. Eso lo podemos entender incluso desde el enfoque comercial con que se diseña el mensaje de amor, pero lo que no se puede describir de manera tan sencilla es cuando se dice que "el amante puede ver en el cuerpo el reflejo del alma de su amado", medita esta expresión y por lo menos te planteamos una pregunta: ¿en qué nivel conceptual debería haber estado Platón para haber obtenido una reflexión tan seria y profunda?, sobre todo cuando remata con la expresión "valores que no pueden ver los no aman".

¿De qué manera amas?, ¿a qué amas?, ¿qué es lo que obtienes o lo que suples cuando amas?, ¿qué es lo que has visto?, que no es lo que uno quiere ver. Te comparto esta secuencia de un ya clásico, Cinema Paradiso, fragmento que define lo que se puede ver al amar aun sin tener la vista como un sentido más. Si no has visto esta película con gusto te agrego el link para que dimensiones el acto de amor que se ve en el fragmento. https://www.youtube.com/watch?v=HsNpctKNU5I  




miércoles, 29 de abril de 2015

Trabajando los reencuentros

Esta tarde tuve la oportunidad de tener un charla con una valiosa amistad, para evitar las especulaciones, viene desde los tiempos universitarios, si consideran que mi egreso fue en 1994 ya podrán tener un referente específico.

Fue grato, divertido, fluido, muy interesante, incluso revelador para mi toda charla, esta entrevista; y el universo en tan interesante que fue una plática al mismo nivel metafórico del libro al que hice mención ayer "Los años de peregrinación del chico sin color". Descubrir percepciones, formas con que uno es visto es tan esclarecedor que se vuelve toda una experiencia iniciática.

¿Qué se requiere para tener una charla de este tipo?, me atrevo a proponer algunos de los puntos que considero básicos, aclaro que lo escribo a nivel reflexión, no estoy recurriendo a ningún referente teórico, todo es la impresión generada al momento:

1. Tener procesos de comunicación interna (introspección) para saber que ya no eres el mismo de hace 20 años.
2. Estar abierto a la experiencia nueva con una persona que a pesar de conocer, tampoco ya es la misma.
El primer reencuentro debe ser con uno mismo
3. Estar dispuesto a escuchar expresiones que en otro tiempo y contexto solo eran pensamientos y que ahora simplemente eclosionan como flores de cerezo en el momento justo.
4. Capacidad para escuchar, valorar y conservar, no puede ser tan malo, porque una cita no es un encuentro casual ni fortuito.
5. Estar al nivel de la circunstancia y corresponder a la franqueza que uno escucha.

Es muy posible que se requiera o se puedan encontrar más elementos, pero esto que te comparto es algo de lo mucho que se puede trabajar con la comunicación interna (intropsectiva), con desarrollo emocional. Es ahí donde un docente, o un docente con técnicas de coach, puede ayudarse a sí mismo y de esa manera también poder ayudar a sus alumnos.

Esto que comentamos es cuestión de interés, de práctica, de romper paradigmas personales y abrirse a nuevas formas de hacer efectiva la comunicación, hacer de la comunicación una estrategia de crecimiento, un coach es quien te puede ayudar a potenciar ese activo llamado comunicación.

 

Los reencuentos pueden ser tan emotivos o tan sorprendentes como cada persona lo quiera o pueda ver. Lo que no debemos olvidar es que todos tenemos motivos para reencontrar lo que consideramos pasado.

martes, 28 de abril de 2015

Vivir sin tener color

El sábado pasado tuve la oportunida de empezar a leer "Los años de peregrinación del chico sin color", para el lunes a las 9 de la mañana ya había devorado el relato creado por Haruki Murakami. Es el quinto libro que leo de él, tiene anclajes muy claros sobre la visión femenina, los enfoques con que el hombre se comporta y estilos idelistas del amor y la disciplina de los hábitos es constante en todos sus libros, sin embargo, tiene el encanto de crear relatos honestos, sencillos y profundos, una combinación nada inmediata.

¿En dónde reside el mensaje de este texto?, desde luego que no lo puedo decir de manera descriptivo, te aseguro que el texto es profundamente disfrutable, pero comento lo que siento que fue el motivo de inspiración, el detonante: la vida de un chico que siente que su vida es sencilla, de poco peso, de ínfimo valor, en resumen, un chico sin color.

En el libro se explica con detalle esta metáfora sobre el uso de los colores, podemos decir que es un libro que mueve mucho a lo kinestésico; pero de lo que quiero hablar de la situación real en que una persona puede llegar a pensar que su vida es aburrida, anodina, sin relieve,  intrascendente y que se encuentra con hechos que perecen darle la razón. De tanto pensarlo se convence de ello, a pesar de que todo mundo a su alrededor sabe de sus grandes valores, aportes, dotes y habilidades.

¿Que puede significar una vida sin color?, puede ser una persona incapaz de alimentar una relación, suena lo inmediato, pero también puede ser que esa persona que se acepta sin color tenga algunas relaciones en las que admite que las ha formado solo por cubrir apariencias, por tener una ocupación. Es posible que el el vivir sin color haga que la persona acepte todo mansamente, sin mayor resistencia.

Por otra parte, ¿cuánto tiempo se puede vivir son color?, ¿cómo es el color en la vida de las personas?, ¿qué puede aumentar la intensidad o ir borrando los colores?, de eso es sobre lo que Murakami diserta, en parte, en su libro, no de manera directa, pero sí da los elementos para que el lector examine lo que es la la vida en el mundo moderno, la manera en que nuestro destino es tan frágil su construcción, o su destrucción.

¿Es posible sentirse identificado en un texto?, claro, pero tampoco es algo tan cotidiano, ahí el poder de este libro, pues en toda la definición y búsqueda del color se obtiene el elemento que abunda y no le damos su real poder y valor: la comunicación; el escritor nos expone un mundo en que por 16 años una barrrera de comunicacón se construye sin que nadie haya hecho algo físico en concreto, dejando todo en el terreno de la especulación, y de esa manera ir desvaneciendo el color que todos tenemos.

Te recomiendo este libro abiertamente, si deseas conocer más de las habilidades humanas para poner color... o para desdibujar la existencia.


jueves, 23 de abril de 2015

El valor de las herramientas

El trabajo siempre requiere de herramientas
Uno de los muchos eventos de la humanidad que no quedaron registrados fue cuando alguno de  nuestro ancestros, el que haya sido, se le ocurrió tomar, por ejemplo, una piedra y arrojarla a un agresor, el que sea, porque con el paso del tiempo se dio cuenta que esa piedra era una herramienta que le daba poder y seguridad.

A partir de ahí, todo es estetica y mayores ajustes, la idea básica ya estaba trazada. El hombre requiere de herramientas para mejorar su vida, su seguridad, su progreso. 

El problema parecería resuelto, sin embargo, en el caso de la educación parece que no. Por décadas se ha consolidado el modelo de dar clase (por el maestro) o de tomar clase (por parte del alumno), y de tanto que se ha replicado la fórmula es que sigue muy arraigada, y sobre todo por el alumno, que se podrá quejar, pero es el modelo al que está acostumbrado, además de que aprender de otra manera es es una complicación mayor, por lo que mejor no le mueve mucho al tema.

¿Por qué poner la imagen de electricistas trabajando?, porque es un concepto, una metáfora. El electricista es como un maestro. Tienes que arreglar, mejorar, optimizar una situación. Algo en el poste no funciona, o puede funciona mejor (el poste puede ser un grupo, un alumno), pero no tiene sentido que cada vez que suba al poste lleve solo una herramienta, y cuando tenga que cambiar de herramienta baje, la tome y vuelva a subir. Es natural que tiene que ganar tiempo y efectividad.

La solución que tiene es subir al poste con un cinturón en que lleva todas las herramientas que puede necesitar. El cinturón no solo le ayuda a llevar todos sus instrumentos de trabajo, también le permite concentrarse en su trabajo y en su seguridad. 

Bueno, en el caso de un maestro ocurre lo mismo, en esta ocasión nos vamos a centrar solo en el cinturón. ¿Qué herramientas, qué recursos cuelga de su cinturón?, ¿cómo las usa?, ¿usas las mismas herramientas siempre?, ¿fabrica sus propias herramientas o las consigue?, ¿cómo sabe qué herramienta debe usar?

Estas preguntas que deberían ser cotidianas en la práctica docente por desgracia no lo son, pues como lo mencionamos antes, el modelo de educación tradicional trabaja con muy pocas herramientas, solo el conocimiento del maestro, quizás el apoyo de su gis o de sus plumones para que al final defina la efectividad de sus herramientas por medio de un examen. ¿Imaginas a un electricista arreglando las cosas solo con un destornillador?, porque ese destornillador puede ser el simil del gis o del concepto.

El docente que quiera romper paradigmas debe adquirir nuevas herramientas, usarlas de manera creativa, compartirlas y enseñarle al alumno que él también las puede proseer. De eso podremos hablar con más detalle en otra ocasión.