lunes, 17 de octubre de 2016

Soy paciente, solo dime cuándo obtengo mi premio

¿Cómo aprecias al tiempo?

Desde hace algún tiempo tengo entendido que una de las enfermedades más comunes en el siglo XXI es la depresión, es decir, estados de insatisfacción con la vida o los resultados que de ella obtenemos, y como coach me queda claro que no soy una autoridad para saber aliviar este mal. Ya se sabe que en muchas ocasiones es más la falta de un elemento en el cuerpo, por lo que el "echarle ganas ya no es algo que baste para salir de la depresión.

Por otro lado, ¿en qué nivel hay gente deprimida o hasta qué grado solo hay gente que no se siente mejor por falta de consciencia de la vida que lleva? Voy a poner una situación sencilla de falta de consciencia: Poner un comentario en redes sociales a las 3 de la mañana para reportar que tengo insomnio. ¿Será lo más adecuado?, porque el brillo de las pantallas del teléfono estimulan al sistema nervioso, y bueno, estimulado menos puede encontrar la serenidad para descansar.  ¿No sería más productivo aprender alguna técnica de relajación y respiración para serenarnos antes de dormir?, suena sencillo, sin embargo no se hace, pareciera que hay una ansiedad por decir lo que nos pasa o lo que sufrimos, y muchas veces la disculpa es "es que me resulta muy difícil". ¿No será más difícil vivir con insomnio?

Es sobre esa palabra que quiero profundizar: la ansiedad. ¿cuanta gente entrará en estados insatisfactorios de vida (como si fuera depresión) por ser víctima de la ansiedad? Comparto algunas situaciones.

¿Qué son tres segundos?, en la actualidad el tiempo suficiente para saber que el internet está lento.
El tiempo siempre es el mismo
¿Cómo se vive cuando nuestro teléfono celular no tiene señal?
¿Cuántas de las llamadas que recibes entran en la verdadera categoría de urgencia, algo imprescindible que define tu vida y su seguridad?
¿Algunas vez te has sentido frustrado por ver mensajes en redes sociales de gente divirtiéndose mientras tú no están en algo similar?
¿Has sentido urgencia por viajar en todo momento como se pregona en muchos contenidos de redes sociales?

Y así podemos ir avanzando con ejemplos, y te hago la pregunta, ¿cuáles de estas ansiedades son tuyas y cuáles tomadas del entorno?, ¿estará pasando que la presión del entorno te hace perder de foco lo mucho y valioso que forma tu vida?, ¿has dimensionado todas las cosas postivas de tu vida, o piensas que son cosas que ya están ahí y son de lo más natural?

Vamos a tomar una idea más, ¿en más de un lugar has escuchado o leído que la vida es muy corta?, ¿te has puesto a pensar que en la actualidad es cuando nuestra expectativa de vida es la más amplia?, tan solo saber que hasta hace poco menos de 80 años llegar a los 60 años era un regalo de vida, en la actualidad llegar a los 70, los 80 o los 90 es un común. ¿El problema es la pérdida de la juventud?, ¿y que quieres entender por juventud?, como en ninguna otra época de la humanidad hay tanta ciencia que nos extiende la vida, incluso desde hábitos saludables de vida.  

Información existe, pero como todo lo que vale en la vida, requiere de compromiso, ¿qué tal eres adoptando y cumpliendo compromisos?


¿Te cuesta trabajo tener los hábitos que mejoren tu calidad de vida?, ¿piensas que los hábitos son para gente especial que tiene una formación única?, te aseguro que los hábitos son solo eso, hábitos, no son cosas mágicas. No son recursos que solo los grandes campeones pueden cumplir, es solo la manera como los ves, el cómo te acercas a ellos y cómo al habituarte reconoces al éxito.

Alguien me dijo en una ocasión, "no tiene caso eso del coach, ¿para qué quiero que alguien me esté echando porras". Me da mucha pena pensar que un coach es solo un sujeto que "echa porras",definitivamente le falta información.

Lo que te puedo decir con un plan de trabajo de coach puedes establecer metas desde tus fuerza, tus interés y tus deseos, y con base en ello el coach te va a ayudar con recursos, herramientas, enfoques para que veas con claridad lo que logras, lo que quieres reforzar y de esa manera habituarte al triunfo, alejado de la ansiedad. Un trabajo guiado con un coach te ayudará a cuadrar lo que deseas y cuando menos te des cuenta, descubrirás que vives más feliz que ansioso.




miércoles, 28 de septiembre de 2016

Los sueños son posibles

Cuando no se tienen sueños la vida es muy complicada, triste, marchita. Sin embargo, cuando se habla de un soñador la creencia popular se orienta hacia alguien disperso, alguien que no está en la "realidad", alguien que no es concreto..., alguien que es un tonto.

Te voy a comentar algo, en la Escuela Profesional de Coaching y Desarrollo Personal estamos convencidos que es tiempo de cambiar el enfoque de los soñadores. Cuando empezamos este sueño todo estaba en contra, no quiero aburrirte con detalle, todo lo simplificaré con una pregunta muy sencilla que nos hicimos: ¿porqué alguien pagaría por tomar una certificación de coach de vida con nosotros?

Esa pregunta lejos de desmotivarnos, de llevarnos a la "realidad", de hacernos ver que éramos unos tontos, nos motivo a una cosa: a encontrar en la respuesta. Muchas cosas se fueron dando: preparación, conocimiento, buen humor, confianza, apertura, plataformas de comunicación, flexib¿bilidad, fe, esperanza, afrontamiento, seguridad, experiencias en las cuales refugiarnos, y sí, algo de miedo.

¿Todo esto dio resultados? Sí, ya existe en este momento 5 coaches certificados por la  Escuela Profesional de Coaching y Desarrollo Personal, cinco personas que confiaron en nosotros, que vivieron y aprobaron seis módulos para tener una experiencia de aprendizaje con sentido de transformación. La evidencia visual en breve la vamos a compartir, pero es urgente que te exponga la siguiente pregunta, ¿has dejado de perseguir tus sueños?, ¿los has olvidado?, ¿crees que el tiempo ya expiró de manera definitiva?

Desde luego desconozco tu experiencia, tu entorno, lo que vives y lo que soportas, pero te puedo entender en muchos detalles, he pasado un par de años, estos inmediatos, complicado, de mucha presión, de angustias en ciertos temas muy sensibles, y sin embargo la resistencia está siendo compensada, ¿sabes por qué?, entre otras cosas, por tener bien claro, en el papel, que mi sueño era vivir lo que esta semana sentí.

¿Tu sueño te hace imaginar?, ¿tu sueño te pone en el lugar que deseas?, los sueños no son grandes o pequeños, son motivos de vida, y seguirlos es lo más positivo para darle sentido a tu vida, a tu existencia.



Te invito a tomar una hoja de papel, y escribe lo que quieres, cuando lo veas y lo redactes con claridad y sientas emoción al leerlo, empieza a poner fechas y condiciones para lograr ese sueño. Si todo lo que planteas te hará una mejor persona y deseas contarlo con orgullo y satisfacción, ese sueño, que tanto mereces, es lo más legítimo de tu paso en este mundo.


jueves, 1 de septiembre de 2016

Los regalos morales

La semana pasada escribí sobre los regalos sencillos que nos podemos dar, espero que hayas hecho la actividad, estoy seguro que todo lo que te obsequiaste te ayudó a tener buenos recuerdos frescos, igual reencontrarte con algo positivo que lo habías dejado olvidado. Las opciones son tantas como recuerdos existen.

Cuando tengas dudas de esto, solo recuerda las conductas de los niños pequeños tomando dulces pequeños, en realidad no eligen por la promesa de un gran caramelo, se acercan al que ya conocen, al que ya han disfrutado. El gusto de la vida no está ligado de manera automático al tamaño o volumen, sino la intensidad del recuerdo.

Ahora me gustaría hablar de lo que son los regalos morales. Estos son de carácter más personal, no tienen que ser públicos, y es posible que para la mayoría de las personas no sea tan valioso. Nunca sabemos lo que podemos regalar a alguien, para que tomes dimensión te muestro este video que desde que ocurrió el hecho me ha encantado:

¿Crees que el beisbolista tenía alguna idea del impacto que iba a causar?
¿Crees que el niño olvidará esto tan fácilmente?
¿Te parece que una experiencia así puede marcar la vida de una persona para hacer algo positivo?
Una pelota de beisbol cuesta unos 9 dólares en Estados Unidos, ¿entonces por qué se emociona tanto el niño?
¿Podemos ver esto como una exageración?

Sobre las dos primeras me atrevo a pensar desde ahorita que no. Fue un feliz momento para quien estuvo atento y captó esto en video. Sobre la tercer pregunta, sí, sí puede marcar la vida de la persona, en este caso del niño, pero no de manera automática, no de manera absoluta. Una experiencia así puede marcar la vida pero se tiene que ir haciendo el hábito.
 
Por una parte, no es pensar que todos los días se tiene que ver el video y atarse a ese momento como lo más valioso de la existencia. De lo que se trata es de poner en perspectiva ese como muchos otros que podemos ir sumado día a día.
 
La actividad que te propongo en realidad es sencilla, a diario, te lo aseguro, hay muchas cosas que son buenas, gratas, que valen la pena destacarse, pero las ocupaciones y trabajo cotidiano  hacen que estemos pendientes de lo que hacemos, no de lo que disfrutamos. Tan solo es el hecho de estar pendiente en todo momento de las redes sociales hace que vivamos una vida de histrionismo, es decir, como actores que representamos ante los demás. De lo que se trata es buscar hacia el interior de nosotros mismos para nosotros mismos.

La manera en que lo vas a hacer es muy sencilla, solo es cuestión de observación constante y hacer lo siguiente:
  1. Vas a la papelería
  2. Compras una libreta
  3. Le pones tu nombre
  4. Anotas en ella tres cosas por día que te hayan gustado
  5. Hacer lo mismo durante..., una semana, mucho mejor una quincena, fantástico un mes

La idea es que al mes, veas todo lo que te gustó de ese periodo, de que cobres consciencia de las muchas cosas a las que pusiste atención. Los regalos morales, como verás, no se mueven por lo que consigues, sino por lo que se cruza en tu vida, la meta es observarlas, anotarlas y poder ver que pese a lo problemas, que pueden seguir ahí, las cosas favorables también ocupan parte de tu atención.
 
Estamos con la idea clara de que un regalo es algo que se recibe, ¿y qué pasa si ampliamos nuestra consciencia para ver que hay muchos regalos que recibimos a diario y somos capaces de reconocerlos y registrarlos?
 
Nadie dice que la vida es fácil, ni regalada, a diario pasamos cosas muy duras, pero ¿qué ocurre si solo nos enfocamos en la parte dura de la vida y dejamos de lado lo grato?
 
 




jueves, 25 de agosto de 2016

El regalo personal

¿Cuánto ha pasado?
El comentario de esta ocasión va dirigido para todo aquellos que ya tienen responsabilidades, para aquellos que por alguna circunstancia o decisión tienen la responsabilidad de llevar sustento a una casa, de cuidar a un hijo, a algún pariente, en fin, quien tiene un compromiso que físicamente pueden eludir, pero que moralmente implica algo sólido y permanente.


Es muy seguro que este tipo de situaciones en ocasiones te ahoguen, que llegen a tu mente momentos de reflexión en que piensas que tu vida no tiene salida, en que no importa como la enfoques no hay alternativa de cambio. No toda responsabilidad es grata, hay momentos en que las presiones son muchas y la desesperanza nos puede desbordar.
 
Desde luego que como coach no te puedo dar un consejo de qué tienes que hacer, todos tenemos una historia personal que se debe respetar. De lo que te quiero hablar es sobre la manera en que puedes dedicarte un tiempo de manera personal y de esa manera estar en una mejor posición para decidir lo que quieres hacer, ya sea cambiando o afrondo la situación.
 
¿Qué es un regalo?, más allá de definiciones de estrictas me gustaría expresar una idea general: es un presente, material o moral que nos puede dar esperanza y alegría. Lo más cotidiano es relacionar con los regalos materiales, es muy grato recibir cosas, parecería incluso que para muchas personas comprar-regalarse cosas tiene fines incluso terapéuticos.
 
En caso de tomar esta opción, más que mandarte a a comprar algo, lo que te voy a compartir es un sencillo mecanismo para darte un regalo consciente, solo hay que responder con precisión los siguientes puntos:
 
  1. ¿Qué podrías regalarte hoy, este mismo día, con el dinero que tienes en este preciso momento en la bolsillo o en tu cartera?
  2. Si recibieras ese objeto hoy mismo de alguien, ¿qué te gustaría que te dijera al dártelo? 
  3. Ese regalo que te vas a dar, ¿con qué recuerdo grato lo podrías relacionar?
  4. ¿Ese regalo los mereces así de simple, sin ninguna justificación?
 
Las anteriores preguntas tienen la intención de que eso que deseas te lo regales hoy mismo sin necesidad de amigos o de justificación. ¿Por qué algo este mismo día?, porque es bien  posible que quieras estar en Cancún, es un destino maravilloso y deseable, ¿es inmediatamente posible?, tal vez, pero no es lo común. La idea es que hoy obtengas algo muy próximo, muy cercano, algo grato que como se dice, "te haga el día".

Te voy a contar algo, yo disfruto mucho las paletas congeladas, las de limón me agradan, pero las de grosella son simplemente geniales. Me gustan mucho, disfruto su sabor, que me pinten la boca, lo freco de su sabor, su intenso color, en fin, razones de sobra, y sin embargo te voy a confesar que pasé cerca de 20 o 25 años sin comerme una paleta de grosella. No tengo razón, justificación o pretexto para defenderme, hay una paletería a menos de 4 calles de mi casa, y sin embargo dejé pasar ese tiempo sin darme ese regalo.
 
Los compromisos, las ocupaciones, las responsabilidades nos llevan a que en muchas ocasiones pensemos que la felicidad la obtenemos al dar, al ver la satisfacción en los demás, donde tu acto de vida se justifica en la felicidad que das a los demás. ¿Y en esencia qué recibes tú?, ¿toda tu vida, desde el inicio, se motivó en dar a los demás?, ¿existe la posibilidad de que eso hayas aprendido?, ¿no hay alternativa?

Tan solo imagina que aquellos a quienes has entregado tu vida y tu fuerza, como el gran proveedor que eres te dijeran: "pues que bueno que lo hiciste, pero no era necesario, lo hiciste porque quisiste". Por otra parte, es posible que haya muestras de agradecimiento, de reconocimiento, ¿cuál de ellas te va a restituir de manera concreta toda la vida, tiempo y esfuerzo que ya consumiste?

La vida es un balance, como no puede ser todo los días lunes, tampoco siempre puede ser sábado, se requiere un balance, ni todo es trabajo ni todo es descanso. El balance nos da oportunidad de conocernos, de explorar, de avanzar, de lograr y conocer. Te invito a que medites las cuatro preguntas que están en este texto, y resuélvelas por cinco días seguidos, sin descanso, respóndelas y resuelvelas, y podrás ver como esos cinco días de regalos te pueden dar una nueva perspectiva o enfoque de vida, pues tu mismo estarás dandote satisfacciones.
 
En esta ocasión hablamos de los regalos materiales, en la siguiente entrega hablaremos de los regalos morales que te puedes entregar.


 

lunes, 22 de agosto de 2016

La eterna lección no aprendida

Pues concluyeron los juegos olímpico de Río de Janeiro, los primeros que se viven en Sudamérica, y que para ser honestos, de no ser ahí, o quizás, muy remotamente, en Buenos Aires, tardarán mucho tiempo en volver a esa zona del planeta por los altos, altísimos, costos y logística que supone un evento de ese tipo (vean las secuelas en Grecia).

Y me interesa hacer un comentario sobre este evento, y parto de una pregunta muy básica, ¿cuáles fueron tus sentimientos cuando a poco más de una semana no había sido "cosechada" ninguna medalla?, por lo que pude ver el moderno termómetro emocional que son los medios masivos y los electrónicos, el sentimiento era de enojo, de desesperanza, a veces de humor, en ocasiones de ira desmedida (toma solo el ejemplo de la gimnasta mexicana que fue insultada de manera despiada por su físico)

Ahora una pregunta más, ¿ese sentimiento era justo o para variar, al calor del momento?

Vamos a revisar las circunstancias
¿Cuántas veces has sabido que el trabajo deportivo a nivel federación es impecable, oportuno y eficiente?
¿Cómo se promueve la cultura del deporte en este país?
¿A cuántos deportistas seguiste con atención en sus resultados previos a la competencia?
¿Que disciplinas olímpica puedes seguir por iniciativa propia y lo haces?

Estas preguntas no tienen la intención ofender o molestar a nadie, solo me parecen opotunas para ponernos en perspectiva, para ver las cosas con más calma, sé que es hablar "a toro pasado", oero ¿antes del evento sabías que se iba a participar por primera vez en lanzamiento de martillo?, ¿sabías con detalle las posibilidades en el salto triple donde no hay antecedente olímpico para nuestro país?, ¿cuántos hits de 200 metros planos han ganado los mexicanos en juegos olímpicos? Como podras ver, hay muchas cosas que están más allá de ganar una medalla. 

Para ser ganadores se requiere cultura, hábitos, planes y un sin fin de atención y cuidado de detalles. ¿Saber sobreponerse al dolor con disciplina es algo que nos suena cotidiano?, ¿en general vivimos así?, ¿tenemos una cultura que premia al esfuerzo digno y honrado?, ¿tenemos una cultura de actividad deportiva o todo lo soluciona la emoción de un partido de fútbol en la televisión?

Me queda claro que cada quien puede ver las cosas quiera, o como pueda, pero también siento la obligación de poner más elementos de contexto, y creo que el gran problema es que como mal cotidiano sabemos lo que no funciona, lo que debe cambiar, todos tenemos ideas, pero al momento de actuar tenemos una defesa muy eficiente "es que cambiar es muy complicado, nadie ayuda, nadie hace nada".

Como coach te puedio decir, cambiar es posible, y no requiere de grandes, monumentales acciones, paradójicamente es parte de tener una idea clara e iniciar por pequeñas acciones, acciones que nos habituen al éxito, y todo a partir de las fuerzas propias, si te sirve de metáfora, es entrar a un gimnasio no con la meta de desarrollar todos tus músculos, sino a partir de tener el hábito de ir diario, pase lo que pase, ir. Si vas a diario ya estás más cerca de lo que buscas. 

El problema es que de los juegos olímpicos y la decepción que causa es que deseamos ver músculos atléticos con solo ir al gym a tomarnos fotos.El éxito no es solo ganar, hay muchas otras cosas que por influencia de otros dejamos de ver. Y de nueva cuenta, es una lección que si deseamos, podemos aprender.




jueves, 4 de agosto de 2016

Identifica a tu enemigo

Ya en la anterior entrega comentabamos que los enemigos no siempre son desafiantes o perversos, pueden ser también amables, cándidos y sobre todo, saben cambiar de forma y de pueden darte opciones para que de una manera u otra te involucres. Los medios masivos de comunicación (como la televisión) o los medios electrónicos (las redes sociales) son ejemplo al quitarnos tanto tiempo con contenido basura (poco aporte, mentiras o cosas básicamente intrascendentes).

Ahora es tiempo de que pasemos de los general a lo particular. ¿Cuál es tu enemigo? Sí, el enemigo que no te permite lograr tus metas. Ese enemigo que es tan simpático que te da palabras de aliento tipo: "no seas tan duro, no te mereces esto, no hay que ser tan severo, mañana sentirás que es mejor momento para lograr eso que quieres, a final de cuentas, siempre nos hemos llevado bien, ¿o no?"

Tu enemigo puede ser esa voz que no permite que tomes constancia en un programa de ejericios, o para un estilo de comida más sana, o para estudiar algo que te llama la atención, o para ir a un viaje del que tienes tus dudas, o para iniciar el proyecto del negocio que sientes que puede valer la pena impulsar. Es la disculpa cada vez que inicias algo y de manera "extraña" no logras lo que tenías en mente.

Si te das cuenta, las palabras citadas en son tan amplias, tan generales, que es seguro que pueden disculpar cualquier proyecto pendiente, porque es muy amable, te conoce muy bien y sabe que no requiere de muchos argumentos para convencerte, y eso ha sido porque lo has permitido. Esto no es una falta de respeto, todos hemos tenido esa voz que nos disculpa cuando no logramos una meta. Esa voz, ese discurso, es tu enemigo, ¿lo has escuchado?, quizás no, ¿has vivido sus efectos?, es muy posible, solo hay que revisar todas las cosas que se han dejado pendiente y que por más tiempo que pasa no se logran concretar. ¿Vale la pena vivir así?

Este principio de afrontamiento personal es la base para la conquista de metas, y no es una cosa imposible, vamos a representar el mismo diálogo, pero dándole una respuesta a partir del convencimiento de buscar comprometidamente lo que deseas: 

- No seas tan duro, 
No es que sea duro, es que me tracé una meta, incumplirla no me permite sentirne como lo deseo, es atrasar lo que deseo vivir.
- No te mereces esto.
Menos merezco postergar lo que deseo, eso es lo que en verdad no merezco, pues la meta la puse desde mis intereses, deseos y fuerzas.
- No hay que ser tan severo.
Tampoco hay que ser indulgente, si dije que deseo algo es porque fui claro en lo que deseo, no me puedo retractar, es tracionarme, y yo tengo una dignidad que vale la pena mantener.
- Mañana sentirás que es mejor momento para lograr eso que quieres.
¿Cuál es la razón para postergar lo que deseo?, si de verdad deseo algo no tengo por qué dejar que el tiempo pase, mi meta no es un impulso, es algo planeado y que quiero que sea una realidad, no un simple sueño.
- A final de cuentas, siempre nos hemos llevado bien, ¿o no?
Ese es el problema, que por llevarnos bien no logro lo que quiero, quizás tú te sientas muy alegre y cómodo con este pendiente, yo no, y vamos por lo que hemos definido como meta.

¿Cómo deseas llamar a tu enemigo?, ¿miedo?, ¿inseguridad?, ¿ansiedad?, ¿inconstancia?, ¿desesperanza?, puedemos protagonizar un diálogo como el que acabas de leer, ¿cómo lo sé?, porque todos tenemos al menos un enemigo al que podemos vencer, al que debemos enfrentar, al cual le podemos demostrar que no es ni tan fuerte ni tan convincente. 

¿Sabes cómo enfrentarlo?, porque no es algo tan sencillo, a un enemigo no se le vence "echándole ganas", se necesita un plan, una estraegia, un avance conciente de quién eres, qué tienes y qué quieres. Todo ello se puede trabajar con un coach, o lo puedes vivir en una certificación de coach de vida. Piensa, ¿cuánto tiempo has vivido en ese enemigo que conoces?, ¿te gusta estar con él?, ¿en realidad te ha ayudado?, ¿no es tiempo de poner un alto a esa situación?

Considera, al trabajar con las herramientas de un coach nada es radical, tampoco inmediato, es tanto como subir una escalera, y en ese camino puede enfocarte en los escalones que subirás o en la satisfacción de ver lo bien que vas subiendo, acercándote a tu meta, y ver como tu enemigo se queda abajo, y a cada paso, más lejos.




martes, 2 de agosto de 2016

Enfrentando mi felicidad

Revisando el libro México rifado, aprendo que la promoción de las marcas depende, en la actualidad, de ubicar al enemigo. Si tengo un enemigo las acciones obtienen sentido. Difundir desde la idea básica del "coma, beba, compre" pues ya no funciona, porque a las primeras de cambio el nuevo consumidor dice "¿y por qué he de consumir, qué gano con ello?"

Por ejemplo, Coca Cola ha encontrado como su gran enemigo al sedentarismo y ha lanzado campañas muy efectivas para dejar en claro quien es el verdadero enemigo (al menos desde su perspectiva):


Un enemigo da valor y sentido a tu propósito. Acércalo a tu vida con el tema alimenticio, tan solo es ponerte en consciencia de iniciar un régimen para darte cuenta que para llegar al transporte para el trabajo, en unas 3 calles es suficiente para cruzarte con puestos de tacos, tostas, licuados, carnitas y demás fritangas que de golpe y porrazo se han vuelto los enemigos a tu propósito. Y no es que el universo haya conspirado, es solo que has cobrado consciencia de todos los obstáculos a vencer. Superar a tus enemigos te hace más grande.

Ahora, el ritmo de vida y de comunicación en que vivimos se ha encargado de crear dos grandes mitos sobre la felicidad, y lo divertido es que esos grandes mitos, lejos de que los veamos como enemigos se presentan como gentiles amigos: la mercadotecnia que se encarga de decirte día con día qué productos son los que te van a dar satisfacción, pertenencia, identidad, seguridad y tranqulidad (todo sumados se traducen en felicidad); y la segunda, que la felicidad es algo que se da a los demás, escencialmente (claro, son los regalos del primer mito).

Ahora ya te he marcado a esos dos enemigos, creencia que se encargan de poner cuesta arriba la obtención de tus logros, ¿y ahora, con el enemigo detectado, qué vamos a hacer?

Bueno, te voy a hacer una pregunta, y respóndela con la mayor de las honestidades, es decir, solo de manera mental: ¿eres feliz?, por favor, piénsalo, es un tema más profundo que serio, por un simple detalle, la pregunta es para ti, es decir, aquí no entra la familia, los hijos, las mascotas, lo que compras o algún otro elemento, la pregunta es dirigida a tu ser más personal, individual, sin matices, solo para ti, ¿eres feliz?

Vamos a hacerlo más interesante, ahora respóndete, ¿qué ejemplo tienes de tú felicidad?, de igual menera, estamos hablando de ti, no de los logros de tu esposo (a), de lo que alcanzan tus hijos, por lo que recibes de otros. No, el punto de la felicidad es ejemplos de ti hacia ti, y como verás, la pregunta no es tan sencilla de responder.

Estas dos sencillas preguntas: ¿eres feliz?, ¿que ejemplos tienes de tu felicidad? no son para deprimirte, para sufrir, es para cobrar consciencia de un posible pendiente. Muchas veces vivir para lograr la felicidad lo desviamos pensando que somos felices por los demás. Considera que la vida es tan amplia que da oportunidad de ayudar a la felicidad de los demás, pero también para lograr la felicidad para uno, por una sencilla razón, si los demás la merecen, ¿qué no merecerás tú?

Más aún, la felicidad no es una meta, es un trance, es un proceso, en donde no es tanto el estado máximo logrado, sino la manera uniforme en que se vive, para que lo veas con claridad te comparto un video más:



¿Habías pensado en ello?, ¿sabes en que lugar se encuentra tu felicidad?, ¿eres feliz desde la conciencia o desde la inconsciencia?, ¿tienes recursos para saber cómo te encuentras?, ¿piensas que es algo por lo que vale la pena luchar y buscar?, ¿si no buscas tu propia felicidad, quién más podrá tomar esa responsabilidad?

Te invito a estas reflexiones para que consideres estos temas desde otra perspectiva, y también para invitarte a la certificación de coach que estamos por uniciar en septiembre, donde vamos a trabajar sobre estos temas con herramientas, con recursos, con situaciones que te van a ayudar a ver las cosas desde otra perspectiva, que te van a orientar a éxitos, dónde podrás ver de manera tangible muchas cosas que es muy posible que de momento consideres que no es posible apreciable. 

Revisa la página  https://www.facebook.com/Escuela-Profesional-de-Coaching-y-Desarrollo-Personal-AC-1516920761869611/ y podrás tener un panorama más amplio. Estamos listos para ayudarte a enfrentar y hacer más fecunda tu felicidad.

 

jueves, 28 de julio de 2016

Viviendo en la inercia

¿Todos tus pasos van a donde exactamente deseas?
Mucho de nuestro lenguaje está basado en la física, no sé hasta que punto sea natural o impuesto, ¿no sería mejor un lenguaje ecológico o biológico?, porque a final de cuentas los seres humanos nos conformamos más por emociones que por leyes precisas, me refiero a los procesos de socialización.

En fin, una de las palabras que me gustaría analizar de este lenguaje físico es inercia. Como tal significa: "Incapacidad que tienen los cuerpos de modificar por sí mismos el estado de reposo o movimiento en que se encuentran". Alguien en alguna ocasión me dijo, en una sesión de coacheo: "es que no sé por qué hago las cosas, supongo que por inercia". Recuerdo la anécdota y me da motivo para preguntar. ¿alguna ocasión te has sentido incapaz de modificar por propia iniciativa tus acciones o tus inacciones?

Si lo ves con calma, podemos preguntar otros detalle, ¿originalmente estabas en reposo o en movimiento?, ¿cuánto llevas así?, ¿te gusta tu estado de movimiento o de reposo?, ¿si te gusta tu estado de movimiento, sabes hacia donde vas?, ¿si no te gusta tu falta de moviento, por qué no empezar a moverte?

Son varias preguntas, y pueden ser más, porque estamos hablando de un impulso vital, del movimiento o del reposo. Una vida frenética que no tiene reposo nos puede llenar de incertidumbre, a no tener tiempo ni para respirar, es vivir con la adrenalina en todo momento. Por otra parte, ¿qué nos puede dar una vida en que no hay actividad, en donde todo es monótono, sin variantes, sin sorpresas?, ¿cómo saber que la seguridad llega a ser hastío?

Lo primero que vale la pena decidir es saber en qué medida el movimiento o inactividad en nuestra vida es nuestra responsabilidad. Por medio de nuestras decisiones de actuar o de omitir acciones creamos la vida que deseamos. Ahora, no es tan natural y obvio moverse cuando cuando tienes días, meses o años pensando en el momento "adecuado" para actuar. De igual manera no es nada sencillo poner pausa cuando sientes que si no estás en movimiento la vida se te escapa de la manera más miserable. ¿cómo definir el punto de equilibrio?, la solución a este dilema es ver las cosas desde otra perspectiva y ver cuáles son tus motivos más profundos para actuar o no.

El trabajo que realiza un coach con su coachee es clarificar los pensamientos desde lo más superficial (inmediato como una idea) hasta lo más profundo y protegido (una creencia que solo detona en momentos críticos). Lo importante que debes saber es que este tipo de trabajo no se realiza con la idea de trabajarlo para encontrar explicación y origen. El trabajo del coach no es terapia, lo que se busca, para lo que está preparado, es para hacer a la persona consciente de esas ideas y creencias que no le permiten moverse o detenerse y que a partir de ello decida qué quiere hacer. 


El trabajo del coach es ayudar al coachee a que descubra qué lo frena o que lo impulsa para que decida qué quiere hacer, a qué tipo de vida aspira y pueda trazar una estrategia que le ayude a ser más feliz, el plan al que nos referimos se construye a partir de los compromisos que el coachee quiera establecer, basado en sus experiencias, no en las del coach. Otro detalle, ¿por qué buscar cambiar la "inercia"?, porque el punto de origen es el coachee insatisfecho con la vida que lleva, eso es lo que detona todo.

Sé parte del mundo del coacheo, tan maravilloso es que no hay misterio: el actor principal, el mayor beneficiado, por quien se hace todo, es por ti mismo, cuando tú te superas ya podrás elegir la manera en que serás productivo, rentable, partiendo del entendido de que una vida empoderada, segura y feliz es una vida rentable.

lunes, 25 de julio de 2016

Las acciones y su precisión

¿Ya habías mditado esto?
Durante un tiempo, en realidad fueron como cuatro años, me asignaron en una universidad, una materia de desarrollo humano, me gustaba el contenido, con todo y que era muy desgastante trabajar esos temas con universitarios. Razones y trabas muchas, desde su desinterés porque eso ya lo "sabían" hasta carecer de recursos actuales como Youtube o Pinterest.

En una de tantas hablábamos sobre el tema de la prudencia. Pregunté qué tan prudente era presumir que desde el inicio de la carrera sabían que iban a concluír, es decir, si se iban a graduar. La docencia te enseña que no todos acaban por mil razones, desde falta de interés hasta un perfil profesional que no se cumple en lo personal. Lo intreserante es que una chica me debatió de manera muy intensa que ella sí sabía desde el inicio que iba a acabar la carrera, que todo dependía de "las ganas" que le pusiera. 

Su razonamiento era fundamentalmente que quien le echa ganas logra lo que quiere, sin importar los obstáculos, quien no le echa ganas no puede obtener las cosas. Al margen de ya no recordar cuanto tiempo discutimos (o neceamos) sobre el tema, yo te hago una pregunta inicial, ¿qué es echarle ganas? Esto es tan maravilloso que sé que todo el que lea sabrá darme una definición, "su" definición. Y podrán parecerse, tener puntos en común, pero a final de cuentas todos andaremos con nuestra propia definición.

Más, si este día te pregunto ¿qué es echarle ganas?, sabrás que responder, ¿pero podrás tener la misma definición en tres días, en una semana o el mes entrante?, tal vez, ¿pero cómo saberlo?, a final de cuentas "echarle ganas" es una definición que se ajusta, que no define nada, que no compromete ni orienta acciones concretas.

Vamos a ponerle orientación:
¿Para generar un cambio cuánto tiempor estimas "echarle ganas" para ver un cambio?
¿Hasta dónde echarle ganas es esfuerzo original o influencia de otros?
¿Cómo determinas la cantidad de "ganas" que le pondrás a algo?
¿Y cuando le echas ganas, dónde las pones, donde colocas tus "ganas"

Y así podemos poner más preguntas, lo divertido es que aunque ninguna tiene respuesta, las puedes responder, porque el concepto es acomodaticio, se ajusta a lo que sea, la pregunta en verdad importante es ¿cómo puedes evaluar el cambio que has generado al echale "ganas" a las cosas?
 
¿Se camina sobre la cuerda "echándole ganas"?
Todo que te comparto no busca que pases un buen rato, o peor aún, sientas que estoy trivializando expresiones cotidianas. Escribir sobre esto es para tener conciencia de que no todas la palabras que usamos nos orientan el éxito, es más, es posible que estemos abarzados a palabras que no nos ayudan al logro, al triunfo. Usar palabras concretas, empoderadoras tienen precisión, son claras y se fundan en nuestras convicciones, fuerza y aspiraciones claras.

Cuando trabajas con un coach, o eres un coach, aprendes el valor de las palabras, su capacidad de alimentar tu mente, de orientar tus acciones, de enfocar tu pensamiento, de revisar tus creencias. Interiorizas que es un proceso continuo, eterno, de un autodescubrimiento intenso, valioso, pero tienes armas para poder obsevarte, y desde luego pedir ayuda si lo consideras oportuno. Un coach no es un superhombre que se aleja de su condición humana, al contrario, acepta su condición falible de humano y del valor de la ayuda.

Te invito a que formes parte de un proceso de certificación, en Escuela Profesional de Coaching y Desarrollo Personal tenemos los recursos, en enfoque y las actividades para logres el conocimiento de esta técnica de desarrollo personal, mismas que te ayudarán a mejorar tu entorno. A partir de prácticas sencillas, pero profundas, irás modelando situaciones en que cobres consciencia de lo que eres como persona y de lo mucho que puedes aportar para que tu mundo sea un mejor lugar.

Es posible a partir de la convicción de acciones concretas, pensadas y enfocadas, no solo a partir de "echarle ganas" 






lunes, 11 de julio de 2016

Los ciclos que no concluyen

La semana pasada tuve la dicha de coincidir en una cena con 11 de mis ex alumnos de la universidad. A la fecha ya son graduados, dicho en otras palabras, ya son profesionistas que están ejerciendo su carrera, y he de ser honesto, de manera muy favorable para su corta edad.

Fue una velada agradable, pues ya no es tratar a tus alumnos, a los que eran  muchachitos con muchas seguridad y pocos conceptos. Ya los debes tratar como gente que produce. Eso es algo que da mucho orgullo, a final de cuentas es para lo que he enfocado mi vida profesional.

Estuvieron los que desde hace bastante sé que cuento con su aceptación, es posible que con su admiración. Lo digo tratando de ser lo más fiel a sus expresiones en otros momentos, las eventales charlas en redes sociales, y en el último de los casos sus expresiones de gusto al verme en la cena.

Desde luego tambipen estuvieron los que de alguna manera soportaron mi forma de ser, los que se pueden llamar mis detractores. Lo mencionó como contexto, pues la docencia te lleva a que sea de lo más cotidiano tener destractores, alumnos a los que no les simpatizas, no les gusta tu forma de dar clase, o simplemente no les caes bien. Esos son tan necesarios como los que te reconocen, pues es el público por el que vas; la educación no se hizo solo para los admiradores.

Lo que me gusto de esta cena fueron, en esencia, dos cosas, en primero lugar que los ahora profesionistas ofreceron una reunión para todos sus maestros, incluida la coordinadora. No fue una cena para los cuates o los amigos ya ubicados, fue un acto de gratitud de ellos para con sus maestros. En poco más de 18 años que tengo como docente es la primera vez que me toca vivir una experiencia de esa magnitud. Algo de lo que estoy seguro es que no es de lo más común. Es un hecho que me conmueve al considerarlo.

El segundo detalle que es justo reconocer es que esa noche fui saludado de manera cálida por todos, tanto lo que siempre mostraron respeto como los que no les simpatizaba. Cierto, es posible que no haya habido gran charla, tampoco detalles, pero no sentí nada forzado, y eso es aún más digno de reconocerse. Es más, sí pude notar interés y curiosidad por lo que he hecho desde que nos dejamos de ver en la escuela, hace dos años.

La experiencia que me tocó vivir me llena de orgullo, pues mis ex alumnos, hoy profesionales, me dieron muestra de saber que una cosa es la escuela y otra es ya estar en el mercado laboral, que tomaron lo que qusieron, lo que ponderaron como oportuno, pero que ello no es motivo para negarnos un saludo, saber cómo estamos, y desearnos lo mejor que la vida nos pueda dar.

Grata fue la experiencia, me anima saber que en esta ciudad hay por ahí más de 10 profesionistas agradecidos, que tienen metas que están cumpliendo, que al menos hasta ahora no se han quedado atrapados por el pasado, en creencias y comportamientos que lo único que harían sería limitarnos. Me da gusto haber sido testigo y parte de una experiencia que al menos inició en el sentido opuesto.

Y en el mismo tono de la esperanza, deseo con la mayor de las sinceridades, que este impulso se arraigue en el cada uno de ellos y sean ejemplo donde quiera que estén. Pero también deseo que con ese mismo impulso sean capaces de promoverlo, de inspirar a los demás, que sean agentes de cambio, fuentes de inspiración y generen más de esa energía que tanto necesitamos día a día.

Mis mejores deseos para que siga creciendo el proyecto que son, que perdure su alegría de vivir, de compartir, se simpatizar, de ser fuente de creatividad y soluciones, pues al menos yo, lo sabré reconocer. 



martes, 5 de julio de 2016

La vida la armamos a diario

Cuando llegas tarde a la escuela o al trabajo, ¿de quién es la culpa?
¿Del transporte?
¿De las distancias?
¿De que se tardó en pasar el camión?
¿En algo que no salió como lo esperabas?

O pensemos en el trabajo, en la oficina. No logras metas porque...
¿Las metas no son claras?
¿La exigencia es mucha?
¿No hay buena comunicación con tus compañeros?
¿Tienes muchas cosas que hacer?
¿Te faltan recursos para cumplir?

Cambiemos de situación, vamos ahora a las relaciones afectivas
¿No sientes que eres valorado?
¿Te parece que los demás no te ayudan a expresar lo que quieres?
¿Sientes que los demás no aprecian quien eres?
¿En alguna ocasión quieres decir algo y esperas el momento oportuno? 

Bueno, no hay obligación de que las respondas, o algunas de las preguntas, son solo algunas de las muchas posibilidades que pueden existir para que alguien no logre lo que se propone en la vida. Solo es la entrada para hablar de lo que es el motivo de nuestra vida, ¿tu vida se centra en el locus interno o en locus externo?

Vamos por partes, cuando tenemos decisiones y enfoques de vida basada en el lócus externo somos víctima de todo lo que pasa a nuestro alrededor, todo lo que nos pasa es por el destino, la suerte, por los demás, por todo lo que está fuera de nuestro control. Revisa las anteriores temáticas, la de llegar tarde, es válido que haya ocasiones en que algo se cruce para que no lleguemos a tiempo a nuestras citas, ¿pero que nos ocurra dos o tres veces a la semana?, ¿cuando nos sucede unas 7 veces en un mes será un tema del entorno o algo que estamos dejando de hacer?

Y así podemos decir más cosas de las otras dos temáticas, si las observas con cuidado, te pods dar cuenta que todo descansa en el locus externo, la persona que ve así la vida nunca tiene responsabilidad de nada, es el entorno el que le está frenando, el que conspira, el que le obstaculiza, el solo es víctima de las cosas que están fuera de control.

Por el contrario, cuando la persona vive de manera razonable en el locus interno asume la responsabilidad de sus actos y de sus omisiones, enfrenta lo que deja de hacer y defiende lo que ha hecho en su beneficio. El papel de la responsabilidad es clave para la estabilidad y crecimiento de la persona, se conecta con la madurez de saber que lo que se hace tiene consecuencias y lo sabe afrontar.

Una de las cosas en las que te puede ayudar un coach es hacerte consciente desde tus propios hábitos, de lo que haces para que las cosas se cumplan o lo que se está dejando de hacer. No es una cuestión de dolor o de reprimenda, solo es trabajar una serie de diálogos y de esquemas para que te empoderes, asumas el control de tu propia vida y empiece a tomar decisiones que le ayuden a lograr lo que quieres, pero que previamente no sabía cómo lograrlo. Es a partir de metas sencillas, paulatinas, pero efectivas, que se ayuda a que la persona paraque vea que es posible enfrentar la vida a partir de un encuadre sano, responsable y maduro.

¿Por qué lo puede hacer un coach?, porque antes de poder ayudarte ha debido pasar por el mismo proceso de madurez y responsabilidad. Si percibes que el coach con el que trabajas no asume sus responsabilidades, o no te genera esa percepción, sigue tus intuiciones y busca al que sí te ayude, no se trata de estar con un coach por compromiso; de lo que se trata es que te sientas cómodo, confiado y sepas que esa personas que te ha prometido ayudarte, en verdad lo haga, no por lo que diga, sino por lo que tú logras o conquistas en cada sesión.