miércoles, 28 de septiembre de 2016

Los sueños son posibles

Cuando no se tienen sueños la vida es muy complicada, triste, marchita. Sin embargo, cuando se habla de un soñador la creencia popular se orienta hacia alguien disperso, alguien que no está en la "realidad", alguien que no es concreto..., alguien que es un tonto.

Te voy a comentar algo, en la Escuela Profesional de Coaching y Desarrollo Personal estamos convencidos que es tiempo de cambiar el enfoque de los soñadores. Cuando empezamos este sueño todo estaba en contra, no quiero aburrirte con detalle, todo lo simplificaré con una pregunta muy sencilla que nos hicimos: ¿porqué alguien pagaría por tomar una certificación de coach de vida con nosotros?

Esa pregunta lejos de desmotivarnos, de llevarnos a la "realidad", de hacernos ver que éramos unos tontos, nos motivo a una cosa: a encontrar en la respuesta. Muchas cosas se fueron dando: preparación, conocimiento, buen humor, confianza, apertura, plataformas de comunicación, flexib¿bilidad, fe, esperanza, afrontamiento, seguridad, experiencias en las cuales refugiarnos, y sí, algo de miedo.

¿Todo esto dio resultados? Sí, ya existe en este momento 5 coaches certificados por la  Escuela Profesional de Coaching y Desarrollo Personal, cinco personas que confiaron en nosotros, que vivieron y aprobaron seis módulos para tener una experiencia de aprendizaje con sentido de transformación. La evidencia visual en breve la vamos a compartir, pero es urgente que te exponga la siguiente pregunta, ¿has dejado de perseguir tus sueños?, ¿los has olvidado?, ¿crees que el tiempo ya expiró de manera definitiva?

Desde luego desconozco tu experiencia, tu entorno, lo que vives y lo que soportas, pero te puedo entender en muchos detalles, he pasado un par de años, estos inmediatos, complicado, de mucha presión, de angustias en ciertos temas muy sensibles, y sin embargo la resistencia está siendo compensada, ¿sabes por qué?, entre otras cosas, por tener bien claro, en el papel, que mi sueño era vivir lo que esta semana sentí.

¿Tu sueño te hace imaginar?, ¿tu sueño te pone en el lugar que deseas?, los sueños no son grandes o pequeños, son motivos de vida, y seguirlos es lo más positivo para darle sentido a tu vida, a tu existencia.



Te invito a tomar una hoja de papel, y escribe lo que quieres, cuando lo veas y lo redactes con claridad y sientas emoción al leerlo, empieza a poner fechas y condiciones para lograr ese sueño. Si todo lo que planteas te hará una mejor persona y deseas contarlo con orgullo y satisfacción, ese sueño, que tanto mereces, es lo más legítimo de tu paso en este mundo.


jueves, 1 de septiembre de 2016

Los regalos morales

La semana pasada escribí sobre los regalos sencillos que nos podemos dar, espero que hayas hecho la actividad, estoy seguro que todo lo que te obsequiaste te ayudó a tener buenos recuerdos frescos, igual reencontrarte con algo positivo que lo habías dejado olvidado. Las opciones son tantas como recuerdos existen.

Cuando tengas dudas de esto, solo recuerda las conductas de los niños pequeños tomando dulces pequeños, en realidad no eligen por la promesa de un gran caramelo, se acercan al que ya conocen, al que ya han disfrutado. El gusto de la vida no está ligado de manera automático al tamaño o volumen, sino la intensidad del recuerdo.

Ahora me gustaría hablar de lo que son los regalos morales. Estos son de carácter más personal, no tienen que ser públicos, y es posible que para la mayoría de las personas no sea tan valioso. Nunca sabemos lo que podemos regalar a alguien, para que tomes dimensión te muestro este video que desde que ocurrió el hecho me ha encantado:

¿Crees que el beisbolista tenía alguna idea del impacto que iba a causar?
¿Crees que el niño olvidará esto tan fácilmente?
¿Te parece que una experiencia así puede marcar la vida de una persona para hacer algo positivo?
Una pelota de beisbol cuesta unos 9 dólares en Estados Unidos, ¿entonces por qué se emociona tanto el niño?
¿Podemos ver esto como una exageración?

Sobre las dos primeras me atrevo a pensar desde ahorita que no. Fue un feliz momento para quien estuvo atento y captó esto en video. Sobre la tercer pregunta, sí, sí puede marcar la vida de la persona, en este caso del niño, pero no de manera automática, no de manera absoluta. Una experiencia así puede marcar la vida pero se tiene que ir haciendo el hábito.
 
Por una parte, no es pensar que todos los días se tiene que ver el video y atarse a ese momento como lo más valioso de la existencia. De lo que se trata es de poner en perspectiva ese como muchos otros que podemos ir sumado día a día.
 
La actividad que te propongo en realidad es sencilla, a diario, te lo aseguro, hay muchas cosas que son buenas, gratas, que valen la pena destacarse, pero las ocupaciones y trabajo cotidiano  hacen que estemos pendientes de lo que hacemos, no de lo que disfrutamos. Tan solo es el hecho de estar pendiente en todo momento de las redes sociales hace que vivamos una vida de histrionismo, es decir, como actores que representamos ante los demás. De lo que se trata es buscar hacia el interior de nosotros mismos para nosotros mismos.

La manera en que lo vas a hacer es muy sencilla, solo es cuestión de observación constante y hacer lo siguiente:
  1. Vas a la papelería
  2. Compras una libreta
  3. Le pones tu nombre
  4. Anotas en ella tres cosas por día que te hayan gustado
  5. Hacer lo mismo durante..., una semana, mucho mejor una quincena, fantástico un mes

La idea es que al mes, veas todo lo que te gustó de ese periodo, de que cobres consciencia de las muchas cosas a las que pusiste atención. Los regalos morales, como verás, no se mueven por lo que consigues, sino por lo que se cruza en tu vida, la meta es observarlas, anotarlas y poder ver que pese a lo problemas, que pueden seguir ahí, las cosas favorables también ocupan parte de tu atención.
 
Estamos con la idea clara de que un regalo es algo que se recibe, ¿y qué pasa si ampliamos nuestra consciencia para ver que hay muchos regalos que recibimos a diario y somos capaces de reconocerlos y registrarlos?
 
Nadie dice que la vida es fácil, ni regalada, a diario pasamos cosas muy duras, pero ¿qué ocurre si solo nos enfocamos en la parte dura de la vida y dejamos de lado lo grato?
 
 




jueves, 25 de agosto de 2016

El regalo personal

¿Cuánto ha pasado?
El comentario de esta ocasión va dirigido para todo aquellos que ya tienen responsabilidades, para aquellos que por alguna circunstancia o decisión tienen la responsabilidad de llevar sustento a una casa, de cuidar a un hijo, a algún pariente, en fin, quien tiene un compromiso que físicamente pueden eludir, pero que moralmente implica algo sólido y permanente.


Es muy seguro que este tipo de situaciones en ocasiones te ahoguen, que llegen a tu mente momentos de reflexión en que piensas que tu vida no tiene salida, en que no importa como la enfoques no hay alternativa de cambio. No toda responsabilidad es grata, hay momentos en que las presiones son muchas y la desesperanza nos puede desbordar.
 
Desde luego que como coach no te puedo dar un consejo de qué tienes que hacer, todos tenemos una historia personal que se debe respetar. De lo que te quiero hablar es sobre la manera en que puedes dedicarte un tiempo de manera personal y de esa manera estar en una mejor posición para decidir lo que quieres hacer, ya sea cambiando o afrondo la situación.
 
¿Qué es un regalo?, más allá de definiciones de estrictas me gustaría expresar una idea general: es un presente, material o moral que nos puede dar esperanza y alegría. Lo más cotidiano es relacionar con los regalos materiales, es muy grato recibir cosas, parecería incluso que para muchas personas comprar-regalarse cosas tiene fines incluso terapéuticos.
 
En caso de tomar esta opción, más que mandarte a a comprar algo, lo que te voy a compartir es un sencillo mecanismo para darte un regalo consciente, solo hay que responder con precisión los siguientes puntos:
 
  1. ¿Qué podrías regalarte hoy, este mismo día, con el dinero que tienes en este preciso momento en la bolsillo o en tu cartera?
  2. Si recibieras ese objeto hoy mismo de alguien, ¿qué te gustaría que te dijera al dártelo? 
  3. Ese regalo que te vas a dar, ¿con qué recuerdo grato lo podrías relacionar?
  4. ¿Ese regalo los mereces así de simple, sin ninguna justificación?
 
Las anteriores preguntas tienen la intención de que eso que deseas te lo regales hoy mismo sin necesidad de amigos o de justificación. ¿Por qué algo este mismo día?, porque es bien  posible que quieras estar en Cancún, es un destino maravilloso y deseable, ¿es inmediatamente posible?, tal vez, pero no es lo común. La idea es que hoy obtengas algo muy próximo, muy cercano, algo grato que como se dice, "te haga el día".

Te voy a contar algo, yo disfruto mucho las paletas congeladas, las de limón me agradan, pero las de grosella son simplemente geniales. Me gustan mucho, disfruto su sabor, que me pinten la boca, lo freco de su sabor, su intenso color, en fin, razones de sobra, y sin embargo te voy a confesar que pasé cerca de 20 o 25 años sin comerme una paleta de grosella. No tengo razón, justificación o pretexto para defenderme, hay una paletería a menos de 4 calles de mi casa, y sin embargo dejé pasar ese tiempo sin darme ese regalo.
 
Los compromisos, las ocupaciones, las responsabilidades nos llevan a que en muchas ocasiones pensemos que la felicidad la obtenemos al dar, al ver la satisfacción en los demás, donde tu acto de vida se justifica en la felicidad que das a los demás. ¿Y en esencia qué recibes tú?, ¿toda tu vida, desde el inicio, se motivó en dar a los demás?, ¿existe la posibilidad de que eso hayas aprendido?, ¿no hay alternativa?

Tan solo imagina que aquellos a quienes has entregado tu vida y tu fuerza, como el gran proveedor que eres te dijeran: "pues que bueno que lo hiciste, pero no era necesario, lo hiciste porque quisiste". Por otra parte, es posible que haya muestras de agradecimiento, de reconocimiento, ¿cuál de ellas te va a restituir de manera concreta toda la vida, tiempo y esfuerzo que ya consumiste?

La vida es un balance, como no puede ser todo los días lunes, tampoco siempre puede ser sábado, se requiere un balance, ni todo es trabajo ni todo es descanso. El balance nos da oportunidad de conocernos, de explorar, de avanzar, de lograr y conocer. Te invito a que medites las cuatro preguntas que están en este texto, y resuélvelas por cinco días seguidos, sin descanso, respóndelas y resuelvelas, y podrás ver como esos cinco días de regalos te pueden dar una nueva perspectiva o enfoque de vida, pues tu mismo estarás dandote satisfacciones.
 
En esta ocasión hablamos de los regalos materiales, en la siguiente entrega hablaremos de los regalos morales que te puedes entregar.


 

lunes, 22 de agosto de 2016

La eterna lección no aprendida

Pues concluyeron los juegos olímpico de Río de Janeiro, los primeros que se viven en Sudamérica, y que para ser honestos, de no ser ahí, o quizás, muy remotamente, en Buenos Aires, tardarán mucho tiempo en volver a esa zona del planeta por los altos, altísimos, costos y logística que supone un evento de ese tipo (vean las secuelas en Grecia).

Y me interesa hacer un comentario sobre este evento, y parto de una pregunta muy básica, ¿cuáles fueron tus sentimientos cuando a poco más de una semana no había sido "cosechada" ninguna medalla?, por lo que pude ver el moderno termómetro emocional que son los medios masivos y los electrónicos, el sentimiento era de enojo, de desesperanza, a veces de humor, en ocasiones de ira desmedida (toma solo el ejemplo de la gimnasta mexicana que fue insultada de manera despiada por su físico)

Ahora una pregunta más, ¿ese sentimiento era justo o para variar, al calor del momento?

Vamos a revisar las circunstancias
¿Cuántas veces has sabido que el trabajo deportivo a nivel federación es impecable, oportuno y eficiente?
¿Cómo se promueve la cultura del deporte en este país?
¿A cuántos deportistas seguiste con atención en sus resultados previos a la competencia?
¿Que disciplinas olímpica puedes seguir por iniciativa propia y lo haces?

Estas preguntas no tienen la intención ofender o molestar a nadie, solo me parecen opotunas para ponernos en perspectiva, para ver las cosas con más calma, sé que es hablar "a toro pasado", oero ¿antes del evento sabías que se iba a participar por primera vez en lanzamiento de martillo?, ¿sabías con detalle las posibilidades en el salto triple donde no hay antecedente olímpico para nuestro país?, ¿cuántos hits de 200 metros planos han ganado los mexicanos en juegos olímpicos? Como podras ver, hay muchas cosas que están más allá de ganar una medalla. 

Para ser ganadores se requiere cultura, hábitos, planes y un sin fin de atención y cuidado de detalles. ¿Saber sobreponerse al dolor con disciplina es algo que nos suena cotidiano?, ¿en general vivimos así?, ¿tenemos una cultura que premia al esfuerzo digno y honrado?, ¿tenemos una cultura de actividad deportiva o todo lo soluciona la emoción de un partido de fútbol en la televisión?

Me queda claro que cada quien puede ver las cosas quiera, o como pueda, pero también siento la obligación de poner más elementos de contexto, y creo que el gran problema es que como mal cotidiano sabemos lo que no funciona, lo que debe cambiar, todos tenemos ideas, pero al momento de actuar tenemos una defesa muy eficiente "es que cambiar es muy complicado, nadie ayuda, nadie hace nada".

Como coach te puedio decir, cambiar es posible, y no requiere de grandes, monumentales acciones, paradójicamente es parte de tener una idea clara e iniciar por pequeñas acciones, acciones que nos habituen al éxito, y todo a partir de las fuerzas propias, si te sirve de metáfora, es entrar a un gimnasio no con la meta de desarrollar todos tus músculos, sino a partir de tener el hábito de ir diario, pase lo que pase, ir. Si vas a diario ya estás más cerca de lo que buscas. 

El problema es que de los juegos olímpicos y la decepción que causa es que deseamos ver músculos atléticos con solo ir al gym a tomarnos fotos.El éxito no es solo ganar, hay muchas otras cosas que por influencia de otros dejamos de ver. Y de nueva cuenta, es una lección que si deseamos, podemos aprender.




jueves, 4 de agosto de 2016

Identifica a tu enemigo

Ya en la anterior entrega comentabamos que los enemigos no siempre son desafiantes o perversos, pueden ser también amables, cándidos y sobre todo, saben cambiar de forma y de pueden darte opciones para que de una manera u otra te involucres. Los medios masivos de comunicación (como la televisión) o los medios electrónicos (las redes sociales) son ejemplo al quitarnos tanto tiempo con contenido basura (poco aporte, mentiras o cosas básicamente intrascendentes).

Ahora es tiempo de que pasemos de los general a lo particular. ¿Cuál es tu enemigo? Sí, el enemigo que no te permite lograr tus metas. Ese enemigo que es tan simpático que te da palabras de aliento tipo: "no seas tan duro, no te mereces esto, no hay que ser tan severo, mañana sentirás que es mejor momento para lograr eso que quieres, a final de cuentas, siempre nos hemos llevado bien, ¿o no?"

Tu enemigo puede ser esa voz que no permite que tomes constancia en un programa de ejericios, o para un estilo de comida más sana, o para estudiar algo que te llama la atención, o para ir a un viaje del que tienes tus dudas, o para iniciar el proyecto del negocio que sientes que puede valer la pena impulsar. Es la disculpa cada vez que inicias algo y de manera "extraña" no logras lo que tenías en mente.

Si te das cuenta, las palabras citadas en son tan amplias, tan generales, que es seguro que pueden disculpar cualquier proyecto pendiente, porque es muy amable, te conoce muy bien y sabe que no requiere de muchos argumentos para convencerte, y eso ha sido porque lo has permitido. Esto no es una falta de respeto, todos hemos tenido esa voz que nos disculpa cuando no logramos una meta. Esa voz, ese discurso, es tu enemigo, ¿lo has escuchado?, quizás no, ¿has vivido sus efectos?, es muy posible, solo hay que revisar todas las cosas que se han dejado pendiente y que por más tiempo que pasa no se logran concretar. ¿Vale la pena vivir así?

Este principio de afrontamiento personal es la base para la conquista de metas, y no es una cosa imposible, vamos a representar el mismo diálogo, pero dándole una respuesta a partir del convencimiento de buscar comprometidamente lo que deseas: 

- No seas tan duro, 
No es que sea duro, es que me tracé una meta, incumplirla no me permite sentirne como lo deseo, es atrasar lo que deseo vivir.
- No te mereces esto.
Menos merezco postergar lo que deseo, eso es lo que en verdad no merezco, pues la meta la puse desde mis intereses, deseos y fuerzas.
- No hay que ser tan severo.
Tampoco hay que ser indulgente, si dije que deseo algo es porque fui claro en lo que deseo, no me puedo retractar, es tracionarme, y yo tengo una dignidad que vale la pena mantener.
- Mañana sentirás que es mejor momento para lograr eso que quieres.
¿Cuál es la razón para postergar lo que deseo?, si de verdad deseo algo no tengo por qué dejar que el tiempo pase, mi meta no es un impulso, es algo planeado y que quiero que sea una realidad, no un simple sueño.
- A final de cuentas, siempre nos hemos llevado bien, ¿o no?
Ese es el problema, que por llevarnos bien no logro lo que quiero, quizás tú te sientas muy alegre y cómodo con este pendiente, yo no, y vamos por lo que hemos definido como meta.

¿Cómo deseas llamar a tu enemigo?, ¿miedo?, ¿inseguridad?, ¿ansiedad?, ¿inconstancia?, ¿desesperanza?, puedemos protagonizar un diálogo como el que acabas de leer, ¿cómo lo sé?, porque todos tenemos al menos un enemigo al que podemos vencer, al que debemos enfrentar, al cual le podemos demostrar que no es ni tan fuerte ni tan convincente. 

¿Sabes cómo enfrentarlo?, porque no es algo tan sencillo, a un enemigo no se le vence "echándole ganas", se necesita un plan, una estraegia, un avance conciente de quién eres, qué tienes y qué quieres. Todo ello se puede trabajar con un coach, o lo puedes vivir en una certificación de coach de vida. Piensa, ¿cuánto tiempo has vivido en ese enemigo que conoces?, ¿te gusta estar con él?, ¿en realidad te ha ayudado?, ¿no es tiempo de poner un alto a esa situación?

Considera, al trabajar con las herramientas de un coach nada es radical, tampoco inmediato, es tanto como subir una escalera, y en ese camino puede enfocarte en los escalones que subirás o en la satisfacción de ver lo bien que vas subiendo, acercándote a tu meta, y ver como tu enemigo se queda abajo, y a cada paso, más lejos.




martes, 2 de agosto de 2016

Enfrentando mi felicidad

Revisando el libro México rifado, aprendo que la promoción de las marcas depende, en la actualidad, de ubicar al enemigo. Si tengo un enemigo las acciones obtienen sentido. Difundir desde la idea básica del "coma, beba, compre" pues ya no funciona, porque a las primeras de cambio el nuevo consumidor dice "¿y por qué he de consumir, qué gano con ello?"

Por ejemplo, Coca Cola ha encontrado como su gran enemigo al sedentarismo y ha lanzado campañas muy efectivas para dejar en claro quien es el verdadero enemigo (al menos desde su perspectiva):


Un enemigo da valor y sentido a tu propósito. Acércalo a tu vida con el tema alimenticio, tan solo es ponerte en consciencia de iniciar un régimen para darte cuenta que para llegar al transporte para el trabajo, en unas 3 calles es suficiente para cruzarte con puestos de tacos, tostas, licuados, carnitas y demás fritangas que de golpe y porrazo se han vuelto los enemigos a tu propósito. Y no es que el universo haya conspirado, es solo que has cobrado consciencia de todos los obstáculos a vencer. Superar a tus enemigos te hace más grande.

Ahora, el ritmo de vida y de comunicación en que vivimos se ha encargado de crear dos grandes mitos sobre la felicidad, y lo divertido es que esos grandes mitos, lejos de que los veamos como enemigos se presentan como gentiles amigos: la mercadotecnia que se encarga de decirte día con día qué productos son los que te van a dar satisfacción, pertenencia, identidad, seguridad y tranqulidad (todo sumados se traducen en felicidad); y la segunda, que la felicidad es algo que se da a los demás, escencialmente (claro, son los regalos del primer mito).

Ahora ya te he marcado a esos dos enemigos, creencia que se encargan de poner cuesta arriba la obtención de tus logros, ¿y ahora, con el enemigo detectado, qué vamos a hacer?

Bueno, te voy a hacer una pregunta, y respóndela con la mayor de las honestidades, es decir, solo de manera mental: ¿eres feliz?, por favor, piénsalo, es un tema más profundo que serio, por un simple detalle, la pregunta es para ti, es decir, aquí no entra la familia, los hijos, las mascotas, lo que compras o algún otro elemento, la pregunta es dirigida a tu ser más personal, individual, sin matices, solo para ti, ¿eres feliz?

Vamos a hacerlo más interesante, ahora respóndete, ¿qué ejemplo tienes de tú felicidad?, de igual menera, estamos hablando de ti, no de los logros de tu esposo (a), de lo que alcanzan tus hijos, por lo que recibes de otros. No, el punto de la felicidad es ejemplos de ti hacia ti, y como verás, la pregunta no es tan sencilla de responder.

Estas dos sencillas preguntas: ¿eres feliz?, ¿que ejemplos tienes de tu felicidad? no son para deprimirte, para sufrir, es para cobrar consciencia de un posible pendiente. Muchas veces vivir para lograr la felicidad lo desviamos pensando que somos felices por los demás. Considera que la vida es tan amplia que da oportunidad de ayudar a la felicidad de los demás, pero también para lograr la felicidad para uno, por una sencilla razón, si los demás la merecen, ¿qué no merecerás tú?

Más aún, la felicidad no es una meta, es un trance, es un proceso, en donde no es tanto el estado máximo logrado, sino la manera uniforme en que se vive, para que lo veas con claridad te comparto un video más:



¿Habías pensado en ello?, ¿sabes en que lugar se encuentra tu felicidad?, ¿eres feliz desde la conciencia o desde la inconsciencia?, ¿tienes recursos para saber cómo te encuentras?, ¿piensas que es algo por lo que vale la pena luchar y buscar?, ¿si no buscas tu propia felicidad, quién más podrá tomar esa responsabilidad?

Te invito a estas reflexiones para que consideres estos temas desde otra perspectiva, y también para invitarte a la certificación de coach que estamos por uniciar en septiembre, donde vamos a trabajar sobre estos temas con herramientas, con recursos, con situaciones que te van a ayudar a ver las cosas desde otra perspectiva, que te van a orientar a éxitos, dónde podrás ver de manera tangible muchas cosas que es muy posible que de momento consideres que no es posible apreciable. 

Revisa la página  https://www.facebook.com/Escuela-Profesional-de-Coaching-y-Desarrollo-Personal-AC-1516920761869611/ y podrás tener un panorama más amplio. Estamos listos para ayudarte a enfrentar y hacer más fecunda tu felicidad.

 

jueves, 28 de julio de 2016

Viviendo en la inercia

¿Todos tus pasos van a donde exactamente deseas?
Mucho de nuestro lenguaje está basado en la física, no sé hasta que punto sea natural o impuesto, ¿no sería mejor un lenguaje ecológico o biológico?, porque a final de cuentas los seres humanos nos conformamos más por emociones que por leyes precisas, me refiero a los procesos de socialización.

En fin, una de las palabras que me gustaría analizar de este lenguaje físico es inercia. Como tal significa: "Incapacidad que tienen los cuerpos de modificar por sí mismos el estado de reposo o movimiento en que se encuentran". Alguien en alguna ocasión me dijo, en una sesión de coacheo: "es que no sé por qué hago las cosas, supongo que por inercia". Recuerdo la anécdota y me da motivo para preguntar. ¿alguna ocasión te has sentido incapaz de modificar por propia iniciativa tus acciones o tus inacciones?

Si lo ves con calma, podemos preguntar otros detalle, ¿originalmente estabas en reposo o en movimiento?, ¿cuánto llevas así?, ¿te gusta tu estado de movimiento o de reposo?, ¿si te gusta tu estado de movimiento, sabes hacia donde vas?, ¿si no te gusta tu falta de moviento, por qué no empezar a moverte?

Son varias preguntas, y pueden ser más, porque estamos hablando de un impulso vital, del movimiento o del reposo. Una vida frenética que no tiene reposo nos puede llenar de incertidumbre, a no tener tiempo ni para respirar, es vivir con la adrenalina en todo momento. Por otra parte, ¿qué nos puede dar una vida en que no hay actividad, en donde todo es monótono, sin variantes, sin sorpresas?, ¿cómo saber que la seguridad llega a ser hastío?

Lo primero que vale la pena decidir es saber en qué medida el movimiento o inactividad en nuestra vida es nuestra responsabilidad. Por medio de nuestras decisiones de actuar o de omitir acciones creamos la vida que deseamos. Ahora, no es tan natural y obvio moverse cuando cuando tienes días, meses o años pensando en el momento "adecuado" para actuar. De igual manera no es nada sencillo poner pausa cuando sientes que si no estás en movimiento la vida se te escapa de la manera más miserable. ¿cómo definir el punto de equilibrio?, la solución a este dilema es ver las cosas desde otra perspectiva y ver cuáles son tus motivos más profundos para actuar o no.

El trabajo que realiza un coach con su coachee es clarificar los pensamientos desde lo más superficial (inmediato como una idea) hasta lo más profundo y protegido (una creencia que solo detona en momentos críticos). Lo importante que debes saber es que este tipo de trabajo no se realiza con la idea de trabajarlo para encontrar explicación y origen. El trabajo del coach no es terapia, lo que se busca, para lo que está preparado, es para hacer a la persona consciente de esas ideas y creencias que no le permiten moverse o detenerse y que a partir de ello decida qué quiere hacer. 


El trabajo del coach es ayudar al coachee a que descubra qué lo frena o que lo impulsa para que decida qué quiere hacer, a qué tipo de vida aspira y pueda trazar una estrategia que le ayude a ser más feliz, el plan al que nos referimos se construye a partir de los compromisos que el coachee quiera establecer, basado en sus experiencias, no en las del coach. Otro detalle, ¿por qué buscar cambiar la "inercia"?, porque el punto de origen es el coachee insatisfecho con la vida que lleva, eso es lo que detona todo.

Sé parte del mundo del coacheo, tan maravilloso es que no hay misterio: el actor principal, el mayor beneficiado, por quien se hace todo, es por ti mismo, cuando tú te superas ya podrás elegir la manera en que serás productivo, rentable, partiendo del entendido de que una vida empoderada, segura y feliz es una vida rentable.