miércoles, 29 de junio de 2016

La práctica de la consciencia

El pensamiento debe ser movimiento

Hablar del flujo de la información es referirnos a un antes y después de las revoluciones informativas. Gutemberg nos puso en un nuevo enfoque cuando la edición de libros pudo superar a los copistas. Lo que antes tomaba años empezó a resultar en solo unos días de trabajo, lo que ayudo no solo a la divulgación del conocimiento, sino también al nacimiento de toda una industria.

Con todo y lo que pudo significar en su momento, el cambio fue gradual y poco fueron los que vieron beneficiados, en realidad el libro como objeto cotidiano en nuestras vidas se consolidó hasta bien entrado en siglo XX (me refiero a su uso masivo). El acceso al conocimiento impreso nos permitió, al menos en el papel, poder cultivar conocimientos.

Y se sabía algo muy claro, una cosa era el que escribía, el escritor, y otros los lectores. Escribir libros era cosa seria, no cualquiera tenía acceso a que su ideas fueran impresos, fue un limitación, pero que se aceptó de buena manera.

Otra de las muchas revoluciones que hemos experimentado la estamos viviendo por medio de internet y las redes sociales, el regalo que nos ha dado la web 2.0 es el poder ser partícipes del fenómeno comunicativo, de alimentar espacios que parece que no tienen límite, en donde pareciera que es la democracia comunicativa, quien tiene y quiere generar contenidos lo hace con total libertad, ya de la responsabilidad o no podemos hablar en otro momento.

Lo que me interesa es exponerte un punto de vista al respecto, ¿has observado el auge de videos e imágenes (memes), su rapidez y lo globales que pudieran resultar?, es decir, cuando se dan eventos de alta importancia (deportivos y de espectáculos es lo habitual) se generan memes que engloban puntos de vista, y son compartidos. Tanto se comparten que pierde sentido saber quien los produjo, solo es material que está ahí, diponible para el que lo desee.

¿Hasta qué punto estamos usando las redes sociales para decir lo que pensamos y hasta qué grado ha terminado siendo una gran selva de remolinos en a los que nos vamos sumando en aparente libertad de decisión? Porque esto supone un problema: si no comparto contenido visual (clave del estilo comunicativo actual) cómo logro interactuar. Pareciera que no interesa mucho lo que pensamos en tanto no lo podamos hacer ver a los demás, y sobre todo que sea una idea colectiva en la que cada quien se ve reflejado de manera absoluta.

¿Aprovechas la obtención de experiencias?
Más aún, la pregunta en verdad medular que te deseo plantear es: ¿hasta dónde hemos cedido en la originalidad de nuestro pensamiento con tan de lograr algo de popularidad con nuestros contactos? Acepto que la originalidad del un pensamiento propio es complicado, para todos los que vivimos el auge de la televisión supimos lo que era sentarse frente a un aparato y quedarnos pasivos ante lo que se transmitía, en esos años no había alternativas, por lo menos no diversificadas. 

Ahora tenemos la oportunidad de poder usar estas plataformas, blogs, microblogs, wikis, y muchos otros recursos que nos permiten expresar lo que pensamos, lo que entendemos, sabemos, etc., y sin embargo observo que lo que predomina es compartir, enlazar, dejar la intención comunicativa en lo que otros hacen, ¿es que a final de cuentas el pensamiento original segurá coartado?

Medita la situación, somos un sin fin de causalidades, a diario tenemos cientos de emociones, estoy seguro que cada uno de nosotros tenemos facultades para la introspección, de meditar lo que vivimos, lo que sentimos y poder compartirlo, no digo que no se haga uso de recursos visuales, ¿pero hasta donde ocupan todo lo que deseamos "expresar"?

Buscar la originalidad de pensamiento no es algo tan denso, solo es poner atención unos minutos, cinco, quizas diez, y sobre ello saberse preguntar ¿qué aprendo de ello?, ¿qué lo hace tan importante?, ¿valió la pena vivirlo?, ¿lo podría hacer mejor? Estas son preguntas sencillas, no requieren de mucho esfuerzo, solo el deseo de saber que lo que siento o vivo es parte de mi gran experiencia de la vida, y que es muy probable no la estemos aprovechando del todo.

Si estos temas te interesan, te invito a que te acerques al mundo del coach, a sus técnicas, a aprender de manera práctica el uso de herramientas y recursos qye te ayudará a profundizar en lo más valioso que tienes en tu vida, tu propia experiencia, con gusto te puedo ayudar si deseas iniciar en esa búsqueda y perfeccionamiento.




Vivir, ¿para definirte?



Uno de los grandes problemas que enfrentamos en la vida es la capacidad de cambiar, de manera colectiva existe una gran presión y necesidad por definirnos, y ya sobre esa definición de saber quienes somos, o más bien para qué servimos, ser productivos.

Quizás ya no sea tan dominante como en otros tiempos, pero muchos sabíamos que el azul es el color de los hombres, y el rosa de la mujeres. La sociedad así lo confeccionó y de esa manera estableció que los hombres definidos se distanciaban de las mujeres definidas.

Cuando creces las presiones no podían ser menores, por ejemplo, en mi casa sabía que, por ejemplo, si salíamos el sábado ya no salíamos el domingo, porque simplemente ya habíamos salido un día, ¿por qué se tendría que disfrutar de dos días seguidos? Extrañas reglas paternas. En el tema educativo no es menor la situación, en edad de bachillerato se me preguntó muchas veces ¿qué iba a estudiar?, ¿cuál iba a ser mi carrera?, al margen de que no me arrepiento de lo que cursé, ¿no hubiera sido mejor iniciar preguntando primero si deseaba estudiar algo más además del bachillerato?

Y esto no deja de tener sus interpretaciones, por ejemplo, recuerdo que el año en que estuve en la escuela de administración (opción que yo elegí) mi papá me preguntaba ¿y para qué vas a estudiar eso si no tienes tu empresa?, al margen de la preocupación paterna y falta de referentes, ¿parcería que respetó mi decisión?, ¿me estaba definiendo como él lo deseaba? He de confesar que no fui bueno en ese tiempo en la escuela, y al cabo de un año me salí de la escuela, lo que en su momento fue mi peor fracaso. Tomé una decisión y entonces ahí sí que escuche a mi padre indignado. Nunca pudo entender que quedarme en la escuela, tan solo para regularizar mi situación, implicaría un año de exámenes extraordinarios (cargo extra al erario), ya dejemos de lado mis emociones al respecto.

Y así podemos ir sumando entornos laborales, sentimentales, de ocio, el punto es que parece que la pesión por tomar decisiones y definirte a través de ellas es una cuestión trágica, seria y que no admite variaciones, alteraciones, todo para satisfacer a los demás.

Parecería que se entiende a la vida como una carrera contra el tiempo en que urge tomar una definición para ser alguien o algo en la vida, bueno, en válido el punto de vista, solo una pregunta, ¿según quien?, es decir, ¿quien definió que esta carrera de tomar carril en la vida es con prontitud y precisión?, estoy seguro que si hacemos un ejercicio retrosprectivo todos lo hemos escuchado de una pariente, y el pariente de otro, y sucesivamente, por lo tante tenemos una creencia que en realidad no sabemos en donde nace o en qué se funda.

Pensemos que la idea de la definición surgió en 1800, solo pongo un referente, ¿nuestro estilo de vida, de consumo, de satisfactores, de expectativa de vida, de distractores, tecnología, productividad, y demás detalles son iguales a los de 1800?, ¿entonces por qué repetir sin cuestionamiento un modelo de una realidad que simplemente ya no existe?

Cuando la persona encuentra su pasión en la vida se renueva, construye caminos de felicidad, se trasforma, ve el mundo de otra manera, claro, no hay manera, guía o pasos para encontrar la pasión personal, se tiene que buscar, se tiene que desarrollar, y en la medida en que nos urja definirnos más complicado resultará el asunto. Además, todo aquello que ya está definido, deja de evolucionar, llegó a su propio límite.

Pregúntate, de manera hipotética, ¿quien será más feliz, una persona que tiene urgencia por definirse en la vida, o una nube que disfruta la manera en que el viento le da forma para hacer lo que más disfruta en la vida, llover y dar sombra?


jueves, 2 de junio de 2016

Lo que no nos enseñan

Hace unos años, ya bastantes, en un puesto de tacos, como tantas cosas, escuché la charla-queja-resignación de otro comensal con el taquero, me queda claro que había ya mucha confianza.

Explicaba esta persona que la situación estaba mala, muy mala (algo que ha sido desde siempre), que tenía que trabajar mucho, que no salían las cuentas, en fin, las creencias que cualquiera puede terner y qué mejor que contar sus planes y quejas a un taquero.

Lo que me llamó la atención fue una frase que recuerdo: "contraté con la compañía que pasó todos los juegos del mundial de fútbol, pero no pude ver ni un partido". Esto lo sigo recordando porque me generó la reflexión, ¿por qué contratar un servicio que no iba a disfrutar. El contexto de su charla revelava que contrató el servicio sabiendo que eso iba a pasar. Estaba muy consciente de que no iba a disfrutar, pero de alguna manera el tener el satisfactor a alcance le daba, posiblemente, seguridad, quizás felicidad.

Más allá del caso que motiva este texto, creo que vale la pena hacer el ejercicio sencillo, aunque profundo:

¿Cuanto de lo que poseemos lo disfrutamos de manera supermativa?
¿Cómo entiendo la satisfacción de las cosas?
¿Qué es lo que buscamos de la satisfacción?

Me parece que no son preguntas menores dado que vivimos en una sociedad que valora en extremo la sensación sobre la reflexión. Desde el lado tecnológico podemos ver la urgencia de tener teléfonos cada vez más modernos, aunque todos tengan en esencia un 90% , o más, de similitud. Sensasión sobre reflexión.

Por otra parte, en el plano informativo, cada vez dependemos más de la información falsa, alterada, parcial, tendenciosa en redes sociales, pues resulta más fácil ver un video que nos induce lo que hay que saber que hacer búsquedas de información en diversos medios. Sensasión sobre reflexión.


En los planos educativos vemos que cada vez hay más jóvenes que viven con la urgencia de tener una licenciatura, dos licenciaturas, obtener la maestría y estar pensando en el doctorado, todo ello antes de los 40 años, pues saben que juntar reconocimientos les da mejores perspectivas competitivas, ¿pero garantiza que sepan integrar eso con una visión de ayuda social, de beneficio a la colectividad? Sensasión sobre reflexión.

Y así podemos ir sumando escenarios, a final de cuentas la sociedad esta plenamente diseñada para el logro de metas, de conquistas que vayan sumando lo más pronto posible méritos, "blazones", y en esa histeria colectiva hace que quien no se sume parezca lento, poco competitivo, que no está a la altura de los retos del mundo actual, ¿será cierto?, ¿tiene esto fundamento?, ¿será una creencia que nos empodera o que nos limita?

Me parece que son unas simples preguntas se pueden aclarar mucho:

¿Cuando buscas algo, cuál es el origen de ese deseo?
¿Qué vas a hacer con lo que vas a aprender u obtener?
¿Quien más se beneficia con lo que tu logras o consigues?
¿Qué vas a dejar de lado en la búsqueda de esa meta?


Responder a estas simples preguntas te pueden ayudar a poner en claro lo que vas a emprender, y si quieres que sea aún más efectivo, comparte tus respuestas con alguien de confianza a ver que piensa, pues considera que disfrutar de la vida es un conjunto de metas por cumplir, de acciones para mejorar tu entorno, que disfrutes no solo por lo que tú logras, que disfrutes por lo que mejora quien está a tu lado. Da ese giro, porque si lo piensas con detenimiento, no nos enseñan a disfrutar en lo cotidiano.



 

martes, 17 de mayo de 2016

A punto de completar la segunda vuelta

Admito que me gusta estar atento a las fechas, no me declaro fanático, pero sí estar al pendiente de ciclos, de rachas, de inicios o de finales. Me gustan los cambios soncrónicos, siento que es una manera de estar atento a lo que ocurre a mi alrededor, sobre todo en el caso de mi profesión, de la docencia.

Como es sabido, el domingo pasado se celebró el día del maestro, y fiel a lo que describo, aún recuerdo agosto de 1997, entre el 22 y el 24, cuando di mi primer clase, era un grupo de preparatoria, quizás unos 50 jóvenes un martes a las 7 de la mañana. Y es fecha en la que sigo buscando sentirme vivo al ejercer esta profesión.

Y sí, ya son casi 19 años de estar en esta actividad que me ha dado mucho, en abundancia, incluso en las fechas en que hay poco trabajo ante grupo. Son 19 años de estar buscando oportunidades, de aprender, de revisar libros, revistas, de aprender técnicas, de revisar en la mente infinidad de detalles para que no me vuelvan a pasar ciertas cosas, o para que vuelvan a ocurrir otras tantas.

Son casi 20 años, esta es la idea que titula este texto, para mí las vueltas, la situación de reflexión, el balance de cuentas, se hace cada 10 años. Cuando completé la primera vuelta fue justo cuando logré la maestría, el grado. Un trabajo que estuvo acompañado de muchas limitaciones, casi sin tener trabajo ante grupo, pero que me permitía estar frente a la PC (solo había PC´s)hasta 10 horas trabajando. La vida me dio el tiempo para hacer ese trabajo que tanto deseaba a costa de limitaciones monetarias. Ahora ya solo es una anécdota.

Y empezó una nueva vuelta, y en estos 10 años se incorporaron más conocimientos, mejores técnicas, aparecieron las oportunidades en el terreno de la capacitación, se agregó ya un conocimiento ya más específico en el coach, mismo que ya está dando los frutos que deseo, A falta de un año para completar la segunda vuelta el futuro me emociona, no es seguro nada, no hay nada establecido, es una lucha que cada día estoy enfrentando y las pistas que veo me gustan, me agrada lo que hay delante de mí.

Este comentario, aunque no lo parezca, no tiene la idea de promocionarme, la idea es invitarte a que seas cada vez más consciente de lo que buscas, de lo que logras, de lo que ambicionas y de lo que ya suma en tus éxitos, tú defines la duración de la vuelta que des, lo que vas a colectar, pero disfruta el camino, da muestra de ello, reune evidencias, traza tus propio camino y aprende de él, todos tenemos cosas muy buenas en nuestras vidas, motivos para saber que lo que hacemos es tan bueno que no solo es personal, que vale la pena compartilo, y es así como la vida nos puede dar la pista para saber que podemos ser buenos maestros de vida.





viernes, 29 de abril de 2016

Relatos que limitan la existencia

En la infancia alguien me contó la historia de la lechera. Para quien no esté al tanto, les comento que de manera general es el relato de una mujer, desde luego que se encarga de vender leche, que por alguna circunstancia tiene un poco más de producto, digamos unos 10 litros más de lo habitual.

A partir de este excedente es que empieza a pensar la manera en que va a utilizar esa ganancia adicional. Y calcula que puede, por ejemplo, comprar más alimento para sus vacas, de mejor calidad, con ello las vacas darán leche de mejor calidad, que la podrá vender en un mejor precio, y con eso podría considerar la compra de una segunda vaca; claro, ya con más vacas necesitaría de un ayudante para repartir la leche, pero eso implicaría poder vender a otras regiones...

El relato se remata más o menos de estas manera: "estaba en esas la lechera cuando sin darse cuenta movió las manos, tiró la leche con la que planeaba su riqueza y todos sus sueños cayeron al suelo de manera lastimosa.

No se requiere de mucha imaginación para intuir que quien creo ese cuento nos quiere dar una "sabia y profunda"  lección de vida: No te atrevas a soñar, soñar y proyectar es costoso, duele, no hay garantías, no tiene caso fantasear, solo apégate a las evidencias. Es duro, pero esa es la enseñanza con la que te pueden marcar y dañar desde la infancia.

Ahora bien, te hago las siguientes preguntas
¿Te gusta de manera absoluta o contundente todo tu entorno?
¿No hay nada que se pueda mejorar en yu vida?
¿Lo que vives, siempre ha sido así, no ha tenido cambio alguno?
¿Hay algo que vivas que lo aceptas, pero no te gusta?

Más allá, imagina que la historia hubiera sido contada de esta manera: A partir de de este excedente es que empieza a pensar la manera en que va a utilizar esa ganancia adicional. Y calcula que puede, por ejemplo, comprar más alimento para sus vacas, de mejor calidad, con ello las vacas darán leche de mejor calidad, que la podrá vender en un mejor precio, y con eso podría considerar la compra de una segunda vaca; claro, ya con más vacas necesitaría de un ayudante para repartir la leche, pero eso implicaría poder vender a otras regiones, fue en ese momento en que con determinación tomó con ambas manos el recipiente de la leche extra y empezó a trabajar en su plan.

La misma historia, con un final que también te puede marcar la vida, pero por las acciones, por la determinación, por buscar que las cosas pasen. Como te puedes dar cuenta, la historia fácilmente puede tener un enfoque totalmente diferente. Todo radica en buscar que las cosas se hagan, en aceptar ese reto.

Sí, habrá quien te llame loco (a) por hacer las cosas poco claras, soñadoras, por no apostar a la evidencia. Puedes ser como la lechera que solo trabaja con evidencias, que va a la segura, que no toma riesgos, y es posible que toda tu vida te de orgullo haber hecho lo correcto, la pregunta es, ¿hacer lo correcto te garantiza felicidad y satisfacción?

Y es que en realidad no hay misterios, en parte es disciplina, en parte visión, y también a saber recibir ayuda, pues la perspectiva del observador externo (coach) te puede ayudar a ver lo que desde tu ubicación simplemente no alcanzas a ver.



Muchas cosas he escuchado en estos días sobre el trabajo del coach, lo que te puedo decir es que el coach trabaja con esa parte del relato en que se logran las metas, donde es poco relavante el pasado, el trabajo del coach es lograr que la lechera pase de los sueños y aspiraciones a las acciones determinadas, seguras, porque el coach no le va a decir a la lechera, "mira, lo que tienes que hacer es...", es más posible que una pregunta del coach sea "¿qué es lo que de manera concreta te impide hacer eso que estás viendo?"

Medita, ¿con qué parte de la historia de la lechera te gustaría trabajar?, ¿cuál es más emocionante, curiosa y motivo de orgullo?, las respuestas están en ti, y el trabajo de un coach es solo darte las herramientas y recursos que te ayuden al logro de esos objetivos.

 

jueves, 21 de abril de 2016

Cuando se cumple un sueño

Allá por 1997 inicié mi carrera docente, recibí la oportunidad de dar clase en preparatoria, grupos de 45 a 50 alumnos, y que desde luego lo vi como una oportunidad maravillosa, vamos, sí lo fue, pero descubres en el camino que dar clases en preparatoria es uno de los retos profesionales más desgastantes.

Mi primer sesión debió ser por ahí del 24 o 25 de agosto, los planes de estudio aun era en semestre. Y bueno, aunque me desespeaban muchas cosas, sobre todo por tratar de establecer un clase tradicional (lo acepto), se establecieron las bases para seguir en esto y disfrutarlo lo mejor posible.

Sin embargo, una cosa fue empezar a trabajar como maestro y otra el momento en que descubrí la magia de lo que implica la docencia, algo que fui hallé en el camino. Fue una mañana de noviembre, era fría, viernes como a las 7:40 de la mañana y tenía clase de introducción a las ciencias sociales. ¿Por qué tanto detalle?, porque así pasa cuando descubres el misterio o maravilla de las cosas, sobre todo cuando señalan el destino de tu vida.

Avanzaba la clase, y sin que fuera tema de la clase un alumno me preguntó mi opinión sobre, me parece, las crisis económicas. Eran tiempos en que empezabamos a descubrir la globalidad en la crisis y se acuñaron los efectos "samba", efecto "targo", etc., todo dependiendo que economía se estaba cayendo. A la fecha sigo sin ser un experto en temas económicos, pero leer diarios siempre te da una referencia.

Ahí estuvo la magia por primera vez ante mí, empecé a explicar lo que sabía, o lo que pensaba que sabía, y fueron algo así como 7 u 8 minutos en que di mis argumentos, tiempo en que me pude dar cuenta que tenía la atención de todos los asistentes, en silencio, interesados o no, contaba con silencio absoluto, me pude dar cuenta de ello por primera vez, y fue en extremo placentero llegar a una primera conclusión: "están  interesados en lo que digo".

El tiempo ha pasado y varias cosas han cambiado:
1. Ya no me preocupa tener una clase tradicional, mientras más disruptivas mejor.
2. Mucho de los planificado para las clases depende de lo que mis alumnos busquen en la red.
3. Ya no me encanta tener la atención de los alumnos, ha evolucionado a "compartiré lo que les pueda ayudar"

Este momento que les acabo de exponer se relaciona con otro instante mágico que estos tres criterios me han permitido gozar: iniciarme como instructor de certificaciónde coach. Porque no basta con gozar de la atención de la gente, tienes que hacer algo que ayude a los demás. No todo depende de lo que compartes, vale más trabajar para que la persona sepa hacer las cosas, y sobre todo, tratando de vivir lo menos tradicional posible, pues el mundo cambia día a día y pensar de manera flexible es una ventaja competitiva.

Te invito a que reflexiones lo que deseas en la vida, tres son las líneas que te describo

1. ¿Eres inconforme con tu situación actual de vida?
2. ¿Quieres trascender en las vida de quien te rodea?
3. ¿Eres ambicioso en generar cambios con métodos claros y efectivos?

Responder al menos a dos de estas preguntas de manera afirmativa te hacen candidato a ser coach, un coach certificado que pueda ser agente de cambio en su vida propia y en la de los demás. Te invito a que medites y tomes decisiones, logras estados de felicidad y conquista de metas puede tener también tu pequeño momento mágico que compartas de manera consciente. 

Un coach puede generar situaciones límite en el compromiso, en la visión, en el enfoque, como lo puedes apreciar en este ejemplo:

Encuentra tu estilo,  busca tu escenario, pero ayuda a la persona más importante del universo, a ti mismo, y sentirás la obligación de hacerlo con los demás.










miércoles, 13 de abril de 2016

La desigualdad en el juicio


Una tendencia que se ha popularizado en el ejercicio político de este país es que las figuras del espectáculo ocupen cargos públicos. Tomaré como ejemplo el caso de Carmen Salinas, actriz que nunca negó su filiación priista, hasta eso, se le puede acusar de todo menos de oportunista. Sobre ello puedo comentar lo siguiente:

1. Me queda claro que no tiene experiencia para el cargo.
2. Es una figura popular en ciertos sectores, amplios, por cierto.
3. Ella no hace el trabajo, para eso hay asesores que sí que saben lo que hacen
4. Revisando la ley, nos gusto o no, el referente elemental, no hay ningún impedimento para que "Carmelita" ocupe una curul.

Lo que ya se opine de la señora en redes sociales solo es condimento al caldo, es lo que se dice sin que cambie la situación, el punto 4 es claro y contundente. Si no me crees revisa el artículo 55 de la constitución: http://www.ordenjuridico.gob.mx/Constitucion/articulos/55.pdf. 

Bueno, de manera paralela, en la ciudad de México, en su nuevo marco normativo, requerirá de una constitución propia, es decir, se tiene que erigir un constituyente que dé garantías legales a una entidad en donde de fijo viven algo así como 10 millones de personas, más población flotantes con los municipios de Estado de México, Puebla, Morelos, Hidalgo, Tlaxcala, lo que ya se empieza a denominar de manera popular como la megalópolis.

Y en este cuerpo legislativo, el partido político Morena está promoviendo al actor Damián Alcazar. Un estupendo actor, reconocido en películas tanto populares como de arte (clasificaciones odiosas), es más, me gustan mucho sus películas; y veo su hoja de vida y no veo ninguna referencia a logro o conocimiento de legislación: https://es.wikipedia.org/wiki/Dami%C3%A1n_Alc%C3%A1zar

Puedes revisar la convocatoria para este legislativo en http://www.ine.mx/archivos3/portal/historico/contenido/Estados/rsc/docs/Convocatoria_AC_CDMX_2016.pdf, y podrás ver que no hay impedimento para que Alcazar llegue a ese puesto si es elegido..., misma situación en la que se encuentra Carmen Salinas.

Esto me da la oportunidad de plantear algunas preguntas
1. ¿Por que se critica tanto el cargo de Carmen Salinas si tiene la misma experiencia legislativa que Damian Alcázar?
2. ¿Es correcto que actores ocupen lugares de decisión y trabajo delicado por las implicaciones sociales que pueden tener sus decisiones?
3. ¿Nuestra democracia tiene ya la ruta ineludible de poner al popular a colectar votos para ocupar el puesto y dejar entonces que otros hagan el trabajo que no cualquiera sabe hacer?
4. ¿La virtud de Alcázar radica en que critica al partido gobernante y endulza el oído de quien piensa como él?

Sobre la pregunta 4 hago la precisión, que bueno que tenga pensamiento critico, que se exprese, que cree conciencia, que movilice a la gente a que tenga pensamiento propio (normalmente parecido al que emite el comentario), pero todas esas incendiarias cualidades no garantiza que haga un buen trabajo como legislador. Pareciera que poner a los responsables funciona como el fútbol entre los niños: que gane mi equipo como sea.

Me parece que esto lo único que pone a la vista, para quien quiera ver, es que la estretegia de los grupos políticos es ocupar la plazas con los populares ante sus bases y algún incauto que se "deslumbre", tendremos un documento, en este caso, hecho por otros, con intereses de grupos muy específicos, y que a final de cuentas tanto conservadores cuanto liberales juegan con las mismas estrategias corruptas e incongruentes.

No, ni es nuevo, ni es sorprendente, es parte de una tendencia que tiene ya su tiempo, puedes ver este video que da un enfoque preciso de lo que estamos viviendo en nuestros "cuerpos legislativos", apenas una parte de todo el problema en que estamos vinculados.


Todo este escenario me lleva a la siguiente pregunta reflexiva, ¿si esto pasa a nivel congruencia entre los grupos "inteligentes", qué referentes tenemos los que no formamos parte de esas élites?, y quizás por ahí podamos entender más el lugar en que vivimos.